Haciendo un resumen muy "burdo" de lo que supone una red neuronal, decir simplemente que se trata de un artificio matemático en primera instancia, y tecnológico a continuación, que imita de forma más o menos "rudimentaria" el funcionamiento de lo que suponemos que ocurre en la maraña de neuronas que todos tenemos en el cerebro (con independecia de que algunos hagan más uso que otros de ellas).

En este sentido, una red neuronal sea sintética o natural, tiene la capacidad de almacenar información en forma de "recuerdos" de experiencias previas, con la característica adicional (y esto es lo más interesante), de que a diferencia de las memorias que tenemos en los ordenadores, estas redes clasifican, categorizan y ponderan la información recibida, permitiendo a estos sistemas el tomar "decisiones" basadas en la experiencia. Esta característica es la que nos ha permitido a los humanos evolucionar perfectamente en este sistema que nos rodea, puesto que nos proporciona un comportamiento flexible y sobre todo adaptativo, eso si, inevitablemente dependemos del aprendizaje, lo cual a diferencia de lo que sucede con la memoria de un disco usb al que podemos copiar grandes cantidades de información en cuestión de segundos, ocupa una gran cantidad de tiempo, ya que el aprendizaje sobre todo en las fases iniciales, cuando el sistema es prácticamente caótico, supone miles de juegos de prueba-error hasta que se consigue un éxito.
La reflexión que quería compartir con vosotros en el día de hoy está relacionada precisamente con este asunto, es decir, con la necesidad instintiva que tiene nuestro cerebro de categorizar, clasificar y ponderar la información que nos llega a través de los sentidos, o a través de nuestros propios razonamientos, y por otro lado, con la necesidad constante de seguir aprendiendo, ya que las redes neuronales tienen como característica impresa en su más íntima esencia, la de estar constantemente aprendiendo (quieran o no quieran).
Sindo esto así, ¿Cómo no vamos a comprender que de forma instintiva sometamos a juicio todo lo que nos rodea? y por otro lado ¿Cómo no vamos a preguntarnos por el porqué de cada cosa, de cada detalle?.
Nuestra biología en estado "salvaje" nos lleva a juzgar, a aprender y a preguntarnos el porqué de todo, queramos o no así funciona nuestra máquina, oponerse a eso, no deja de ser otro aprendizaje más que tenemos la opción de tomar o no, en cualquier caso, considero que es importante ser conscientes de esta pequeña parte de nuestro comportamiento, con el fin de que seamos más benevolentes con nosotros mismos y con los demás cuando nos sometemos a juicio o sometemos a juicio a los demás.
Siempre he pensado que saber más de lo que somos en realidad nos ayuda a comprender las conductas derivadas y por ese camino al final siempre se encuentra la empatía necearia que hará que terminemos por aceptar a los demás.
Por último, añadir a este ladrillo-reflexión, un hecho muy característico de las redes neuronales, que debe servirnos como punto de partida para practicar la comprensión hacia el prójimo. Este elemento es que una red neuronal ofrece resultados desde el minuto 1 de su puesta en marcha, es decir, responde siempre ante un suceso determinado, lo cual no significa que esas respuestas sean acertadas, sino que simplemente da respuestas, de hecho no puede evitarlo, una red neuronal siempre llega a conclusiones, se quiera o no, así funciona.
Por ejemplo, un bebe durante los primeros meses de su aprendizaje motriz, intenta mover las manos hacia un objetivo claro, que es su boca, sin embargo, durante muchas semanas, tiene que asistir al terrible espectáculo de ver pasar su mano por delante de la cara sin que consiga llevarla hasta su objetivo, sin embargo continúa haciendo pruebas, lo intenta una y otra vez y al final, cuando la red neuronal que controla la movilidad, está lo suficientemente entrenada, la mano llega a su boca lo cual da lugar a uno de los mejores momentos en la vida del bebe que darán paso a otro muchos relacionados con el control de su cuerpo...
A lo que voy es que las redes neuronales, por su propia arquitectura, tienden a ofrecer respuestas que en ocasiones son erroneas, es decir, una calculadora, no se equivoca, tiene un mecanismo fijo, y ante un conjunto de entradas siempre da el mismo resultado, eso no es ni mucho menos así en nuestro caso, nosotros estamos sometidos a la experiencia y nuestras respuestas son cambiantes (nos guste o no), es más, estamos condenados a cometer errores, todos, absolutamente todos, y no porque seamos malos malísimos o porque seamos especialmente idiotas, sino porque así es nuestra biología, damos respuestas en función de lo que hemos aprendido, si alguien no recibió la misma formación que nosotros y hoy nos da una respuesta que a nuestro parecer es claramente errónea, no es solo porque esa persona haya decidido forjarse a si misma en la estupidez o en el error, sino que posiblemente su red, fue educada de forma diferente a la nuestra, y continuó evolucionando según el camino que sus experiencias previas le indicaban como correcto, por eso es tan importante la formación en los primeros años de vida, ya que establece en gran medida (solo en gran medida ya que creo que hay otra parte que "viene de fábrica") las pautas que marcarán nuestras inquietudes, nuestras aspiraciones y las decisiones que tomaremos en el futuro...
Así pues... todos necesitamos juzgar, todos necesitamos aprender, todos necesitamos preguntarnos los porqués y todos nos equivocamos.... así es nuestra biología, no podemos escapar a ella, por mucho que lo deseemos....
Un abrazo a todos y disculpas por el ladrillo-post de hoy, pero como bien dijo Margot en un comentario de ayer... "La cabra siempre tira al monte" y algo de mi vida profesional tenía que acabar por aflorar en este espacio.
Como post-complementario de hoy, como ejemplo perfecto de la dependencia que tenemos del cerebro para conformar nuestra percepción de la realidad, os recomiendo esta joya (una de las muchas que contiene el maravilloso blog de Moony):
La sinestesia
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