domingo, 27 de noviembre de 2011

A las puertas de nada..


Corrí asfixiado durante años por el retorcido laberinto de la vida, abriendo y cerrando puertas, buscando el 'zambombazo definitivo', la sorpresa que hiciese vibrar mi corazón y con él al resto del espíritu. Esa era la promesa encerrada en las películas, en las historias fantásticas que contaban 'los mayores', en la publicidad e incluso en la misma navidad...

Al principio, justo en el instante en el que mi mano se posaba sobre el pomo de una nueva puerta, la cara de sorpresa y el brillo en la mirada, ponían de manifiesto la enorme dosis de esperanza que depositaba en aquello desconocido que me aguardaba al otro lado...¿Un nuevo amor?...¿Éxito en los negocios?...¿Más dinero?...¿Un viaje maravilloso e increible?..... sin embargo, miles de puertas después, solo el cansancio y la mirada nubalda, acompañaba al gesto casi mecánico con el que terminé por abrir la última puerta. ¿Qué estaba fallando?. ¿Acaso no había dado con la puerta adecuada?. ¿Tal vez debía seguir abriendo otras mil puertas más?..¿Me estaba haciendo viejo?. ¿Estaba de vuelta de todo?...

"No era lo que me encontraba, sino la ilusión que ponía en cada nuevo paso lo que ponía el color y la luz....ese era el secreto..."

Años después descubrí que me bastaba la 'típica y tópica' sonrisa, para condensar la emoción suficiente sobre la superficie de los párpados como para que se me saltasen las lágrimas, y que una simple caricia, aunque fuese absolutamente predecible y viajase encastrada en la caravana cansina de la monotonía, tenía la increible capacidad de transformar una sencilla tarde de domingo en el refugio perfecto al que uno siempre desea volver...

"No son los acontecimientos en si... no son los conceptos... no son los 'ideales', ... es la forma en la que uno decide 're-leer' lo que constantemente sucede a nuestro al rededor."

Por eso ahora vivo 'a las puertas de nada' y como consecuencia de ello... a un paso de todo, porque se que ahí precisamente me esperan las aguas tranquilas de tus labios....esos que redibujo cada día sin perder detalle, y que ahora forman parte de las aristas de mis pensamientos más profundos....

Ella se fue, o puede que me fuera yo, lo cierto es que miles de años después eso ya no importa, sin embargo me dejó el mayor de los regalos...una pequeña nota al margen del libro de nuestras vidas que decía....

'Algún día aprenderás a leer las pequeñas cosas'




miércoles, 23 de noviembre de 2011

Orden

Se ordenan las ideas cuando dejamos de agitar frenéticos el contenido de nuestra mente.

De forma natural como si de sedimentos se tratasen, se posan en el fondo del corazón los recuerdos más densos, los barros de la memoria, la ciénaga que cada cual ha ido atrapando con el paso de su existencia.
Y arriba, en la superficie, quedan al fin, solo sensaciones, livanas, a penas un fino polvo que se desliza como la arena en el fondo del mar, al ritmo de las corrientes que circulan poderosas ordenando lo 'no manifiesto'.

Solo tenenos que concedernos tiempo, el tiempo suficiente para sincronizar el ritmo natural de todo, con el de nuestro verdadero yo.

Contamos con la capacidad de reordenar los posos del corazón, y siempre se puede llamar a la puerta de la serenidad si se está dispuesto a emplear algo de tiempo para esperar en el alfeizar a que la calma nos abra las puertas del alma, porque su paso es lento, como lento es el ritmo de la propia vida, ese que en tantas ocasiones olvidamos, y que nada ni nadie puede acelerar, ni tan siquiera la angustia que produce el espejismo de las oportunidades perdidas...



Agradecimiento a ....