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jueves, 16 de julio de 2009

Enamorar-Desenamorar


La última lágrima de tiempo se consumió sobre su mejilla en aquella tarde de verano y una vez más caminó con los ojos vendados de un lado a otro de la habitación, como si de un arriesgado ejercicio funambulista se tratase.

Los negros abismos imaginados a sus pies, le servian para transformar las culpas proyectadas hacia los demás, en respuestas que como casi todas las que llevaban a "la verdad íntima", resultaban increiblemente bellas y llenas de armonía. La experiencia le había enseñado que transformar juicios sobre los demás en explicaciones, era infinitamente menos doloroso que el instinto lacerante que le llevaba a culpabilizar a este o aquel de su devenir por la vida.

Era en cualquier caso una metamorfosis compleja y dificil de entender para todos los que le rodeaban, tanto que había hecho que se ganase entre sus amigos el apodo del "bobo" ... (en Valencia "bueno" se dice "bo" y dos veces bueno es "bo-bo").

- ... siempre hay una respuesta... siempre hay una explicación ... -.

Murmuraba mientras simulaba el paseo por el alambre imaginario que supuestamente cruzaba la estancia de una esquina a otra. Acompañando a la cautela de cada paso, un pequeño crujido del suelo de madera... los brazos en cruz, el cuello ergido y algún que otro movimiento de cintura para compensar el peso...

... En ocasiones solo el silencio se alzaba como la única respuesta posible, pero aquello no le inquietaba en absoluto, era plenamente consciente de que solo se trataba de una cuestión de capacidad, de saber que los límites de la compresión de la mente humana eran estrechos, y aunque en cierta forma resultaban ser una carcel para la liberación que ofrecía el encontrar explicaciones a cada una de las situaciones vividas, nada le apartaba de la fe, de aquella confianza ciega en que para todo había una explicación, otra cosa muy distinta era llegar a dibujarla en el pequeño "post-it" de los pensamientos.

Recordó las palabras de su maestro a orillas del Ebro...

- "Dime Ivan.. ¿Creés que aquella barca se mueve río arriba gracias a la magia?"-.

- ¿Te ries de mi, Maestro?. No, claro que no creo eso, la barca se mueve porque lleva un motor que mueve las hélices que la empujan contra la corriente-.

- ¿Y que crees que pensará aquel niño de allí?-. Le preguntó señalando a un crio de no más de 5 años que buscaba lombrices con su padre junto a la orilla.

- No lo se maestro, posiblemente no tendrá la más remota idea ... es probable que se lo pregunte a su padre-.

- Así es Ivan..., recuerda esto cuando no entiendas el porqué de cualquier cosa que te suceda en la vida. El barco no es un arriesgado guerrero que lucha contra la corriente, ni el río es un duende malvado que se ha propuesto frenar al barco en su movimiento para que no alcance el punto del que nacen sus aguas -.
- Creamos mitos para explicar lo que no conocemos, y cuando la vida nos sorprende con cosas que nos pertuban, es nuestro instinto el que nos obliga a dibujar escenas de "buenos y malos", nos contamos historias que reemplazan a las respuestas y cedemos ante la tentación de pensar que los ojos del universo se han fijado en nostros para causarnos dolor.... -.

Hizo una larga pausa y concluyo con tono sereno.

-Mi querido amigo, cuando no alcanzamos a ver los "porqués", lo único que podemos afirmar es que no sabemos la respuesta ... tomar consciencia de ello es como beber de un fresco manantial de calma, porque al hacerlo deshacemos lo andado desde la cima de nuestro engreimiento, volviendo a nuestro verdadero lugar en el universo... no hay nada mejor para el alma, que sentirse de nuevo en casa..."-.


.....

Atardecía suavemente entre las lamas del ventanal, podía sentir el dulce calor de los últimos rayos de sol en su frente, el aire estaba impreganado de esencia del arbol de té.... ya estaba listo para formular la pregunta...

"¿Qué es lo que hace que nos enamoremos?. ¿Y qué es lo que desencadena que se desvanezca ese sentimiento?."

Esta tarde no aparecía ninguna respuesta clara en su interior, si bien unos tras otro aparecían como en un carrusel ante el foco de la mente, los tópicos, leyendas y mitos que había leido, visto e incluso experimentado aquí o allá.... al fin y al cabo todo el mundo tenía una respuesta ante tal fenómeno... Unos lo atribuían a las hormonas y/o a complejos mecanismos psicosomáticos, otros a la magia, otros a las energías, y muchos a una cosa u otra dependiendo de lo que les conviniese decir.

Esa era sin duda una pregunta que cuya respuesta no estaba a su alcance, sin embargo sabía que no era cuestión de "mitos", era consciente de que tan solo era un puzzle más en el que algunas de sus piezas formaban parte de esas verdades que aun no conocía. Sabía que era una sinfonía que cuando se interpretaba adecuadamente provocaba que se despertasen o muriesen, emociones, sentimientos, sensaciones y .... bueno... todo eso que se agrupa bajo el término "enamoramiento"....

Era complejo si, pero había una respuesta para todo aquello, una respuesta para las mentiras e ilusiones que se generan a uno y otro lado de la frontera que trazan las pasiones, y aunque la explicación se encontrase fuera de los muros que conformaban la carcel de su limitada compresión, una vez más podría llegar al otro extremo de la habitación, quitarse la venda de los ojos, respirar profundamente y antes de abrir los ojos, dibujaría una tenue sonrisa. Aunque élla, su pareja, hubiera pasado el día con otro hombre, aunque su corazón estuviese ya demasiado lejos de él, la calma era de nuevo la única sensación que dominaba sus pensamientos....

Por fin abrió los ojos, y como en tantas otras situaciones comprendió que no había culpables en aquello que vivía, solo había respuestas tan complejas que le recordaron una vez más que es solo la prepotencia humana la que nos causa sufrimiento, porque es solo ella la que nos hace vivir en la ilusión de que todo está bajo nuestro control....

Cruzó las manos en su regazo, perdió su mirada en la penumbra en la que había quedado sumida la habitación y dio gracias por lo afortunado que era.....


jueves, 13 de noviembre de 2008

El juicio al viento

El eco del dolor retumbaba entre los muros de un corazón gris, todo tenía una explicación, todo tenía un porqué, y en el ir y venir de la serpiente de recuerdos envenenados, los pensamientos millones de ellos, revisando cada escena de un pasado muerto que se fijaba con fuerza a mi cuello, llevándome en un permanente viaje de ida y vuelta, a la asfixia, a la muerte interior.

Convertido en el centro de la creación ponía todo en su "correcto lugar", aquello blanco, lo otro negro, idiotas y más idiotas a mi alrededor, y el primero de la lista yo...

Así pasaba el tiempo, destruyendo a estos y aquellos con el sarcasmo y la crítica vacía de empatía alguna... y de entre todos el mayor damnificado, yo mismo.

Hacía mucho tiempo que había dejado de "ver". Ciego de ira y de impotencia, borracho de juicios, solo sabía golpear con los puños ensangrentados, las fronteras de mi estrecha realidad...

Entender que no era necesario todo aquello no fue tarea fácil, pero el silencio me tomó de la mano y por fin dejó de retumbar mi mundo... aquel fue mi primer día despierto... aun recuerdo la luz y esa brisa jugueteando en mi rostro... nada fue igual desde entonces.

Agradecimiento a ....