sábado, 18 de julio de 2009

Alpha


Mucho antes de que la vida me volviese a sonreir, y de que yo aprendiese una vez más a interpretar los infinitos matices de sus destellos, sobre el brillo de la mirada de mis hijos que por fin volvían a estar cerca de mi.... mucho antes de todo eso ... fue necesario volver al principio.... volver los pasos andados, siguiendo el rastro de mis interminables errores hasta alcanzar de nuevo la orilla adecuada en la que volver a pintar la Alpha de lo que sería el nuevo abecedario de mis días.

Nada de eso hubiera sido posible sin la ayuda de una de las personas más increibles que la naturaleza ha podido poner en mi camino.... Hablo de una creadora de sonrisas, una de esas mujeres que tienen la capacidad de vaciar las más profundas y pestilentes ciénagas del alma con una sola de sus miradas. Ella es esa mezcla perfecta de la ácida ironía que durante tanto tiempo me hipnotizó en forma de vínculo secreto e íntimo, y el lado más tierno de la humanidad en la más amplia extensión de la palabra.

Ella, esa increible amiga, tomó un día mis manos entre las suyas y me habló de como ella también se olvidó de sonreir, me hablo de negras nubes y de las tormentas del alma, me enseñó con sus escalofrios allí en las madrugadas con sabor a peché en la playa, el verdadero significado del "calor humano", y sobre todo, tuvo la paciencia de abrir las trampillas secretas del alma por las que todas las cenizas del alma por fin pudieron salir...

De ella y ese tíntineo tan especial en su mirada, fue el mérito de mi regreso "a la vida" (hace ya algunos años)...fue en la silueta de sus labios dibujada despacio una y otra vez con mi dedo índice, donde aprendí a pintar lo que serían los escenarios de mi nueva vida.

De aquello hace ya mucho tiempo, pero aun hoy, aunque apenas hablamos un par de veces al año, se que los dos podemos escuchar nuestras voces deseándonos mutuamente buenas noches, ella susurrándolo desde su vida junto a los suyos y yo desde la mia, al lado de los que quiero.

Ambos recordamos lo que decía en el mensaje que me envió ayer, "ese calor perfecto que nos arropaba en la distancia"... y es ese misterio, el que sea suficiente un guiño en la distancia, para que tenga la sensación de que aquel momento en la vida sucedió hace solo unos minutos....

Nos hicimos mucho bien, y ahora, cuando abrazo a mis hijos observándolos feliz y pleno, se que una parte de todo esto que estoy disfrutando hoy, tiene que ver con ella y con lo que juntos supimos crear y descubrir en aquellos intantes ya lejanos de nuestra vida.... ella recorrió su camino y "fundó" su familia, yo escogí mis pasos esta vez con algo más de cautela, pero el vínculo perfecto continúa más allá de todos y de todo.

Gracias Mari....no olvides jamás cuanto te quiero.... sabes que yo tampoco lo olvidaré.

Un abrazo de bergamota y miel....

jueves, 16 de julio de 2009

Enamorar-Desenamorar


La última lágrima de tiempo se consumió sobre su mejilla en aquella tarde de verano y una vez más caminó con los ojos vendados de un lado a otro de la habitación, como si de un arriesgado ejercicio funambulista se tratase.

Los negros abismos imaginados a sus pies, le servian para transformar las culpas proyectadas hacia los demás, en respuestas que como casi todas las que llevaban a "la verdad íntima", resultaban increiblemente bellas y llenas de armonía. La experiencia le había enseñado que transformar juicios sobre los demás en explicaciones, era infinitamente menos doloroso que el instinto lacerante que le llevaba a culpabilizar a este o aquel de su devenir por la vida.

Era en cualquier caso una metamorfosis compleja y dificil de entender para todos los que le rodeaban, tanto que había hecho que se ganase entre sus amigos el apodo del "bobo" ... (en Valencia "bueno" se dice "bo" y dos veces bueno es "bo-bo").

- ... siempre hay una respuesta... siempre hay una explicación ... -.

Murmuraba mientras simulaba el paseo por el alambre imaginario que supuestamente cruzaba la estancia de una esquina a otra. Acompañando a la cautela de cada paso, un pequeño crujido del suelo de madera... los brazos en cruz, el cuello ergido y algún que otro movimiento de cintura para compensar el peso...

... En ocasiones solo el silencio se alzaba como la única respuesta posible, pero aquello no le inquietaba en absoluto, era plenamente consciente de que solo se trataba de una cuestión de capacidad, de saber que los límites de la compresión de la mente humana eran estrechos, y aunque en cierta forma resultaban ser una carcel para la liberación que ofrecía el encontrar explicaciones a cada una de las situaciones vividas, nada le apartaba de la fe, de aquella confianza ciega en que para todo había una explicación, otra cosa muy distinta era llegar a dibujarla en el pequeño "post-it" de los pensamientos.

Recordó las palabras de su maestro a orillas del Ebro...

- "Dime Ivan.. ¿Creés que aquella barca se mueve río arriba gracias a la magia?"-.

- ¿Te ries de mi, Maestro?. No, claro que no creo eso, la barca se mueve porque lleva un motor que mueve las hélices que la empujan contra la corriente-.

- ¿Y que crees que pensará aquel niño de allí?-. Le preguntó señalando a un crio de no más de 5 años que buscaba lombrices con su padre junto a la orilla.

- No lo se maestro, posiblemente no tendrá la más remota idea ... es probable que se lo pregunte a su padre-.

- Así es Ivan..., recuerda esto cuando no entiendas el porqué de cualquier cosa que te suceda en la vida. El barco no es un arriesgado guerrero que lucha contra la corriente, ni el río es un duende malvado que se ha propuesto frenar al barco en su movimiento para que no alcance el punto del que nacen sus aguas -.
- Creamos mitos para explicar lo que no conocemos, y cuando la vida nos sorprende con cosas que nos pertuban, es nuestro instinto el que nos obliga a dibujar escenas de "buenos y malos", nos contamos historias que reemplazan a las respuestas y cedemos ante la tentación de pensar que los ojos del universo se han fijado en nostros para causarnos dolor.... -.

Hizo una larga pausa y concluyo con tono sereno.

-Mi querido amigo, cuando no alcanzamos a ver los "porqués", lo único que podemos afirmar es que no sabemos la respuesta ... tomar consciencia de ello es como beber de un fresco manantial de calma, porque al hacerlo deshacemos lo andado desde la cima de nuestro engreimiento, volviendo a nuestro verdadero lugar en el universo... no hay nada mejor para el alma, que sentirse de nuevo en casa..."-.


.....

Atardecía suavemente entre las lamas del ventanal, podía sentir el dulce calor de los últimos rayos de sol en su frente, el aire estaba impreganado de esencia del arbol de té.... ya estaba listo para formular la pregunta...

"¿Qué es lo que hace que nos enamoremos?. ¿Y qué es lo que desencadena que se desvanezca ese sentimiento?."

Esta tarde no aparecía ninguna respuesta clara en su interior, si bien unos tras otro aparecían como en un carrusel ante el foco de la mente, los tópicos, leyendas y mitos que había leido, visto e incluso experimentado aquí o allá.... al fin y al cabo todo el mundo tenía una respuesta ante tal fenómeno... Unos lo atribuían a las hormonas y/o a complejos mecanismos psicosomáticos, otros a la magia, otros a las energías, y muchos a una cosa u otra dependiendo de lo que les conviniese decir.

Esa era sin duda una pregunta que cuya respuesta no estaba a su alcance, sin embargo sabía que no era cuestión de "mitos", era consciente de que tan solo era un puzzle más en el que algunas de sus piezas formaban parte de esas verdades que aun no conocía. Sabía que era una sinfonía que cuando se interpretaba adecuadamente provocaba que se despertasen o muriesen, emociones, sentimientos, sensaciones y .... bueno... todo eso que se agrupa bajo el término "enamoramiento"....

Era complejo si, pero había una respuesta para todo aquello, una respuesta para las mentiras e ilusiones que se generan a uno y otro lado de la frontera que trazan las pasiones, y aunque la explicación se encontrase fuera de los muros que conformaban la carcel de su limitada compresión, una vez más podría llegar al otro extremo de la habitación, quitarse la venda de los ojos, respirar profundamente y antes de abrir los ojos, dibujaría una tenue sonrisa. Aunque élla, su pareja, hubiera pasado el día con otro hombre, aunque su corazón estuviese ya demasiado lejos de él, la calma era de nuevo la única sensación que dominaba sus pensamientos....

Por fin abrió los ojos, y como en tantas otras situaciones comprendió que no había culpables en aquello que vivía, solo había respuestas tan complejas que le recordaron una vez más que es solo la prepotencia humana la que nos causa sufrimiento, porque es solo ella la que nos hace vivir en la ilusión de que todo está bajo nuestro control....

Cruzó las manos en su regazo, perdió su mirada en la penumbra en la que había quedado sumida la habitación y dio gracias por lo afortunado que era.....


viernes, 3 de julio de 2009

Adeus

Os dejo una huella de lo que será mi fin de semana... Atrás quedan estruendos de otras épocas, atrás queda el polvo del camino, atrás queda una vida entera.... y por delante .... ¿A quien le importa?... si acaso... nuevos soles que en su momento serán vida y serán sombras...

El mar no sabrá de anclas y el viento perdido entre los rizos de su cabello me hará soñar que todo es .. "mejor de lo que parece"... y será entonces cuando una vez más, las velas hinchadas de ilusiones, me recuerden que tan solo eso soy... el nómada que un día fijó sus raices en las nubes....


Adeus, dissemos
E nada mais de então ficou
De asas quebradas
Foi a ave branca que voou
Voa lá alto, que eu morro, bem sei, sem voltar
Cantem as aves do monte qu'eu fui ver o mar.. .

Ai,
Não sei de mim;
Ai,
Não sinto nada..
Ai,
E nem,
Voltei.


Inmensa Teresa Salgueiro... como siempre... Madredeus...


miércoles, 1 de julio de 2009

Objetos vacíos


En ocasiones es la vida la que sitúa frente a nosotros cebos que como la zanahoria puesta frente a la cara del burro, nos hacen movernos en su búsqueda... no importa la dirección, no importa el paisaje, solo el objeto de nuestro deseo, ese que en ocasiones parece encontrarse a tan solo un paso de nuestras narices.

El nombre que le pongamos a esos objetos carece de importancia, aunque haciendo un alarde de pericia intelectual (también denominada en ocasiones "arte"), somos capaces de dotarlos de todo tipo de etiquetas, valoraciones e incluso en ocasiones, los envolvemos de un halo de misterio, sensualidad, y todo un arcoiris de matices que consiguen que no solo nuestra mente los persiga, sino también nuestra alma y, a modo de trampa mortal, capturan todo lo que de nuestro interior emana, olvidando que son solo eso... objetos.

En ocasiones muchos de nosotros cosificamos la realidad, casi sin darnos cuenta, o incluso voluntariamente, lo cierto es que tampoco es especialmente relevante el origen o intensidad y el empeño que pongamos en ello, lo lamentable es que sucede... una y otra vez sucede en cada rincón de este planeta.

Nos contamos historias, sobre el amor, sobre el éxito, sobre el sexo, sobre las pasiones e incluso sobre los rincones más oscuros de nuestra propia existencia. Retorcemos palabras, aliteramos metáforas imposibles y reconstruimos la realidad sin descanso, usando la magia semántica de las palabras porque no tenemos otra forma de revelar los pensamientos... Lo hacemos en pareja, con nuestros amigos, damos conferencias e incluso los más osados, sepultan ideas y sentimientos poniéndolos negro sobre blanco. Nos empotramos en libros, en blogs, y en poemas recitados al viento estéril del atardecer o susurrados al oído de la persona amada... pero en el fondo... después de todo... quizá alguno de vosotros se de cuenta de que... es vano...y llega ese momento en el que descubrimos que tan solo hemos conseguido dar una vuelta más en la noria de la vida, observando en ocasiones desolados, que tan solo hemos contado una historia más, una historia que como una lágrima en la lluvia, pasará porque eso es lo nuestro... pasar, siempre pasar...



No importan si nos escuchan o no, no importa si sentimos lo que decimos, porque en la base del ego, jamás hay nada. Y así quedamos vacíos una y otra vez cuando el toque de queda llega en el anochecer de los pensamientos...

Así somos muchos, bullicio, sonrisas, lágrimas y pasiones... vamos y venimos, desenvueltos, apresurados, sonrientes, como si realmente hiciésemos algo importante, como si fuésemos a alguna parte... llenamos la mochila de objetos, objetos vacíos y los arrastramos por la vida, los enterramos para dejarlos a buen recaudo, y salimos a por más... y así pasan los días, así pasan las vidas....

Dichoso aquel que disfruta con la sonrisa de un niño, o con el atardecer poniendo el velo aterciopelado en los párpados... dichoso aquel que es feliz con eso y con nada más, dichoso aquel que se lo cree, y dichoso el que lo vive y le llena hasta tal punto que incluso cuando las luces del escenario se apagan y nadie le mira, sonríe recordando todas esas cosas y la felicidad se mantiene perenne junto a la comisura de los labios.

Es mejor descubrir en los demás la huella de la pena, e identificar la losa de la tristeza en el rostro del vecino, es siempre mejor pensar que andamos un peldaño por encima y de esa forma, fomentar la bendita sugestión que nos lleva a creer por un instante (tan fugaz como los demás) que somos afortunados...

En efecto...siempre es mejor que las cosas sean así....

Quizá por eso está aquí este relato... para que resulte algo más fácil identificar lo afortunados que somos....porque al fin y al cabo, no somos capaces de percibir nada si no es por contraste, y así, observando el negro, podemos reconocer la luz que se abre paso a pesar de todo, entre la montaña de objetos vacíos con la que decoramos la estancia de nuestro espíritu.

u.



Un abrazo.

Agradecimiento a ....