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miércoles, 12 de noviembre de 2008

Del Ego al Yo (IV o ... como iniciar el camino)

Nostros somos "el observador" y el "brazo ejecutor" al mismo tiempo. Nuestras acciones siguen los dictados un tanto atropellados, del parloteo interno que mantenemos vivo en nuestro interior cada día incluso en las cosas más tontas como elegir un bocadillo, o encender la luz.

Cuanto más habla el Ego, menos espacio queda para el Yo.

Tal y como yo lo veo, el ego es el fruto de la "sedimentación" de milenios y milenios de evolución humana-animal (y por lo tanto de experiencias), que conforman un conjunto de miles de reglas de "acción reacción", encaminadas a tener el mayor éxito posible en asuntos como el apareamiento y por lo tanto la reproducción, la alimentación, la "comodidad", etc, etc, ... en definitiva todo aquello que nos ayuda seguir vivos. Una de las consecuencias de todo eso como consecencia de como nos organizamos los humanos, es que deseamos-necesitamos ser el centro de nuestro entorno social, gustar, ser líderes, se admirados... en fin ... nada diferente de cualquier comunidad de simios de los que están en la selva.

Evidentemente el Ego es totalmente necesario, quizá si fuesemos "cuerpos etéreos" que fuesemos flotando todo el día de acá para allá con un arpa en las manos y la sonrisita puesta a cualquier hora, no lo necesitaríamos (de ahí que los teletubbies no tengan ego jejee), pero desde luego todo eso no tiene nada que ver con el mundo real, así que el Ego nos ha ayudado a llegar hasta aquí, y por supuesto es necesario tenerlo en consideración, tampoco es cuestión de pasarnos de místicos, pero ... ¿No creeis que con los dolores de cabeza, la ansidad y la infelicidad que causa el vivir bajo el dictado de "tienes que conseguir esto y aquello y lo otro y lo de más allá", es ya hora de... "darle el relevo como elemento dominante en nuestra vida"?.

El problema es que el Ego es tan extremadamente primitivo, tan adaptado al entorno físico, tan basado en la "acción-reacción" que si nos dejamos conducir por él, nos encontraremos en miles de situaciones en las que terminaremos haciendonos una o varias preguntas de este estilo ... "¿Cómo pude llegar a hacer eso?, ¿Cómo pude hacerle eso a esa persona con lo que significa para mi? ¿Por qué le dije lo que le dije?. ¿Cómo pude vivir así? ¿Por qué le maté? ¿Por qué le robé? ¿Por qué le engañé de aquella forma? ¿Por qué hice a todos estos tan infelices y ahora me muero de pena y remordimientos al verlos o al pensar en ellos?... sin duda en el origen de todas esas viviencias se encuentre un corportamiento guiado por el ego que indefectiblemente sigue esta cadena de equivalencias.

ego = egoismo = ansiedad por tener más y no perder lo que consideramos nuestro = miedo = incapacidad para pensar con claridad.

El ego es el vivo reflejo de la tiranía de los genes que llevamos dentro cuyo mensaje es sencillo .... "haz lo que haga falta para que me perpetue y evolucione", si os parais a pensar un instante, ese es el dictado del ego, o lo que es lo mismo, la voz de los instintos que siempre asoman la cabeza para dirigir nuestros pasos....

Si en alguna ocasión te decides a vivir libre de la dictadura del ego, hay tres cosas que a mi me han servido y que sin duda a ti también te ayudarán siempre y cuando empieces por tener clara la duallidad Ego-yo, si no crees en esta pareja de baile, entonces olvidalo.

1 - Silencio -> Es necesario descubrir el silencio absoluto para hacer que el Ego se calle un poquito y podamos escuchar la voz firme del Yo que somos

2 - Abstinencia de juicios -> Suena sin duda más rimbombante de lo que es en realidad. La idea es que pasemos olímpicamente de enjuiciar a todo y a todos, los juicios son la forma que tiene el ego de intentar hacernos ver "mejores que los demás"... nosotros estamos en posesión de la verdad y los demás no tienen ni idea, cada vez que damos rienda suelta al juicio nos empobrecemos porque perdemos una oportunidad de escuchar y reforzamos la imagen falsa que nos monta el Ego de que somos el puto centro de la creación. Hay que hacer un esfuerzo (que como todo el la vida al principio cuesta pero luego se convierte en algo más sencillo) por intentar ser "observadores de lo que nos rodea", es decir, ver con los "ojos del alma". Eso no significa que no tengamos opinión sobre las cosas, lo que conseguiremos con el tiempo será que esas opiniones no estén dirigidas por la violencia infame del Ego, sino por la empatía que nuestro Yo siente por todo y por todos (queramos o no nuestro Yo es así).

3 -> Meditación -> Que lejos de estar íntimamente vinculado con lo místico y "extrafalario", es el arte de conseguir que sea el Yo, el que dirija nuestros pensamientos. La meditación no es una técnica de relajación ni requiere de frases mágicas, ni necesita de velitas ni incienso ni nada de eso. De hecho la meditación es algo absolutamente natural en nosotros, pero que como sucede con otras de nuestras capacidades, se puede potenciar si aprendemos alguna de la muchas técnicas que hay (y ojo, hay que buscar la que mejor se acople a nuestra persona).

Agradecimiento a ....