
La última lágrima de tiempo se consumió sobre su mejilla en aquella tarde de verano y una vez más caminó con los ojos vendados de un lado a otro de la habitación, como si de un arriesgado ejercicio funambulista se tratase.
Los negros abismos imaginados a sus pies, le servian para transformar las culpas proyectadas hacia los demás, en respuestas que como casi todas las que llevaban a "la verdad íntima", resultaban increiblemente bellas y llenas de armonía. La experiencia le había enseñado que transformar juicios sobre los demás en explicaciones, era infinitamente menos doloroso que el instinto lacerante que le llevaba a culpabilizar a este o aquel de su devenir por la vida.
Era en cualquier caso una metamorfosis compleja y dificil de entender para todos los que le rodeaban, tanto que había hecho que se ganase entre sus amigos el apodo del "bobo" ... (en Valencia "bueno" se dice "bo" y dos veces bueno es "bo-bo").
- ... siempre hay una respuesta... siempre hay una explicación ... -.
Murmuraba mientras simulaba el paseo por el alambre imaginario que supuestamente cruzaba la estancia de una esquina a otra. Acompañando a la cautela de cada paso, un pequeño crujido del suelo de madera... los brazos en cruz, el cuello ergido y algún que otro movimiento de cintura para compensar el peso...
... En ocasiones solo el silencio se alzaba como la única respuesta posible, pero aquello no le inquietaba en absoluto, era plenamente consciente de que solo se trataba de una cuestión de capacidad, de saber que los límites de la compresión de la mente humana eran estrechos, y aunque en cierta forma resultaban ser una carcel para la liberación que ofrecía el encontrar explicaciones a cada una de las situaciones vividas, nada le apartaba de la fe, de aquella confianza ciega en que para todo había una explicación, otra cosa muy distinta era llegar a dibujarla en el pequeño "post-it" de los pensamientos.
Recordó las palabras de su maestro a orillas del Ebro...
- "Dime Ivan.. ¿Creés que aquella barca se mueve río arriba gracias a la magia?"-.
- ¿Te ries de mi, Maestro?. No, claro que no creo eso, la barca se mueve porque lleva un motor que mueve las hélices que la empujan contra la corriente-.
- ¿Y que crees que pensará aquel niño de allí?-. Le preguntó señalando a un crio de no más de 5 años que buscaba lombrices con su padre junto a la orilla.
- No lo se maestro, posiblemente no tendrá la más remota idea ... es probable que se lo pregunte a su padre-.
- Así es Ivan..., recuerda esto cuando no entiendas el porqué de cualquier cosa que te suceda en la vida. El barco no es un arriesgado guerrero que lucha contra la corriente, ni el río es un duende malvado que se ha propuesto frenar al barco en su movimiento para que no alcance el punto del que nacen sus aguas -.
- Creamos mitos para explicar lo que no conocemos, y cuando la vida nos sorprende con cosas que nos pertuban, es nuestro instinto el que nos obliga a dibujar escenas de "buenos y malos", nos contamos historias que reemplazan a las respuestas y cedemos ante la tentación de pensar que los ojos del universo se han fijado en nostros para causarnos dolor.... -.
Hizo una larga pausa y concluyo con tono sereno.
-Mi querido amigo, cuando no alcanzamos a ver los "porqués", lo único que podemos afirmar es que no sabemos la respuesta ... tomar consciencia de ello es como beber de un fresco manantial de calma, porque al hacerlo deshacemos lo andado desde la cima de nuestro engreimiento, volviendo a nuestro verdadero lugar en el universo... no hay nada mejor para el alma, que sentirse de nuevo en casa..."-.
.....
Atardecía suavemente entre las lamas del ventanal, podía sentir el dulce calor de los últimos rayos de sol en su frente, el aire estaba impreganado de esencia del arbol de té.... ya estaba listo para formular la pregunta...
"¿Qué es lo que hace que nos enamoremos?. ¿Y qué es lo que desencadena que se desvanezca ese sentimiento?."
Esta tarde no aparecía ninguna respuesta clara en su interior, si bien unos tras otro aparecían como en un carrusel ante el foco de la mente, los tópicos, leyendas y mitos que había leido, visto e incluso experimentado aquí o allá.... al fin y al cabo todo el mundo tenía una respuesta ante tal fenómeno... Unos lo atribuían a las hormonas y/o a complejos mecanismos psicosomáticos, otros a la magia, otros a las energías, y muchos a una cosa u otra dependiendo de lo que les conviniese decir.
Esa era sin duda una pregunta que cuya respuesta no estaba a su alcance, sin embargo sabía que no era cuestión de "mitos", era consciente de que tan solo era un puzzle más en el que algunas de sus piezas formaban parte de esas verdades que aun no conocía. Sabía que era una sinfonía que cuando se interpretaba adecuadamente provocaba que se despertasen o muriesen, emociones, sentimientos, sensaciones y .... bueno... todo eso que se agrupa bajo el término "enamoramiento"....
Era complejo si, pero había una respuesta para todo aquello, una respuesta para las mentiras e ilusiones que se generan a uno y otro lado de la frontera que trazan las pasiones, y aunque la explicación se encontrase fuera de los muros que conformaban la carcel de su limitada compresión, una vez más podría llegar al otro extremo de la habitación, quitarse la venda de los ojos, respirar profundamente y antes de abrir los ojos, dibujaría una tenue sonrisa. Aunque élla, su pareja, hubiera pasado el día con otro hombre, aunque su corazón estuviese ya demasiado lejos de él, la calma era de nuevo la única sensación que dominaba sus pensamientos....
Por fin abrió los ojos, y como en tantas otras situaciones comprendió que no había culpables en aquello que vivía, solo había respuestas tan complejas que le recordaron una vez más que es solo la prepotencia humana la que nos causa sufrimiento, porque es solo ella la que nos hace vivir en la ilusión de que todo está bajo nuestro control....
Cruzó las manos en su regazo, perdió su mirada en la penumbra en la que había quedado sumida la habitación y dio gracias por lo afortunado que era.....
No solo me lo has contado amigo, has escrito tu ruido interior, deseo que no sea resignación....
ResponderEliminarVemos y sentimos las cosas,luego nuestros sentimientos las rearman como ellos saben....
Abrazos...
€_r_i_k
ResponderEliminarComo sabes muy bien en ocasiones es complicado trazar una frontera clara entre la resignación y la compresión de aquellos acontecimientos que nos sobrepasan.
Quizá (solo quizá), una buena forma de saber si hemos digerido adecuadamente aquello que nos cuesta tragar, es volver a ponerse en pie y estar atentos al siguiente paso que vamos a dar... si no dudamos y sonreimos al darlo entonces fue compresión, si por el contrario dudamos, fruncimos el ceño y apagamos la mirada, entonces simplemente fue resignación....
Un abrazo.
Me he traído aquí la silla para no perderme ni una palabra del maestro Ave Mundi en la explicación de este tema que me resulta tan complejo.
ResponderEliminarAquí, en este trozo, donde dices que "...es solo la prepotencia humana la que nos causa sufrimiento, porque es solo ella la que nos hace vivir en la ilusión de que todo está bajo nuestro control...." creo haber descubierto el enigma.
Ave, no me perdería ni siquiera tus comentarios y explicaciones a los compis. Joré, me dejas con la boca abierta.
Por cierto, no he visto firma alguna en el cuento, si es tuyo, es que ya me descubro ante vuestra merced.
Un beso de café solo.
Mercedes
ResponderEliminarSi, quizá esa sea la clave del misterio... pero ambos sabemos que nada permanece en este mundo... los dos sabemos que las claves cambian porque la criptografía de la vida es así... cambiante en su más íntima esencia...
Hoy, el mismo hoy que siempre es todavía ;-), me sirve esa clave, porque me ayuda a ver, a perdonar y a sentir...
Soy plenamente consciente de que no merezco ni medio elogio de los que me dedicas, por suerte releer mi escritos, y leer textos como el de Sea Sirens de hoy (Al predicador), que recomiendo efusivamente, me ayudan a reconocer mis infinitas limitaciones.
Sin embargo me ilusiona el saber que alguien como tu comparte un segundo de pensamientos comunes a través de este espacio que en ocasiones es tan extraño.
Besos de café con una nube. (ni pa ti ni pa mi) ;-)
Vale, si tu pones la nube, yo pongo la taza.
ResponderEliminarUn placer leerte.
A veces me exfuerzo para entender a todos, otras veces, desfallezco cuando no llegan a entenderme, pero claro, hay veces que las muestras de debilidad hay que esconderlas, como bien dices, las dudas pueden surgir, evidentemente, suficiente la razón, por ello muchas veces silenciamos.....
ResponderEliminarAbrazos.....
€_r_i_k
ResponderEliminarAbsolutamente de acuerdo... hay silencios nacen para cubrir debilidades... y también los hay que son fruto de la cara de bobos con los que la vida nos deja cuando nos enfrenta a hechos inesperados.
Pero al final... lo que yo he podido experimentar hasta el momento es que ... todo silencio termina por romperse porque la vida sigue...
No busques respuestas fuera de ti,porque las respuestas las tienes dentro.
ResponderEliminarPuedes encontrar en otros, diversos pensamientos y sentimientos,
gente que no cree en nada y gente muy creyente y ambos tendran respuestas muy diferentes.
Tu debes tener tu propia verdad y luchar por ella.
Las palabras Se juntan y dicen lo que tenemos que decir sea bueno oh malo
Decir todo lo que sentimos es lo mejor
Aunque sean palabras Pero las palabras duelen más que los hechos mismos.
bessss