Corrí asfixiado durante años por el retorcido laberinto de la vida, abriendo y cerrando puertas, buscando el 'zambombazo definitivo', la sorpresa que hiciese vibrar mi corazón y con él al resto del espíritu. Esa era la promesa encerrada en las películas, en las historias fantásticas que contaban 'los mayores', en la publicidad e incluso en la misma navidad...
Al principio, justo en el instante en el que mi mano se posaba sobre el pomo de una nueva puerta, la cara de sorpresa y el brillo en la mirada, ponían de manifiesto la enorme dosis de esperanza que depositaba en aquello desconocido que me aguardaba al otro lado...¿Un nuevo amor?...¿Éxito en los negocios?...¿Más dinero?...¿Un viaje maravilloso e increible?..... sin embargo, miles de puertas después, solo el cansancio y la mirada nubalda, acompañaba al gesto casi mecánico con el que terminé por abrir la última puerta. ¿Qué estaba fallando?. ¿Acaso no había dado con la puerta adecuada?. ¿Tal vez debía seguir abriendo otras mil puertas más?..¿Me estaba haciendo viejo?. ¿Estaba de vuelta de todo?...
"No era lo que me encontraba, sino la ilusión que ponía en cada nuevo paso lo que ponía el color y la luz....ese era el secreto..."
Años después descubrí que me bastaba la 'típica y tópica' sonrisa, para condensar la emoción suficiente sobre la superficie de los párpados como para que se me saltasen las lágrimas, y que una simple caricia, aunque fuese absolutamente predecible y viajase encastrada en la caravana cansina de la monotonía, tenía la increible capacidad de transformar una sencilla tarde de domingo en el refugio perfecto al que uno siempre desea volver...
"No son los acontecimientos en si... no son los conceptos... no son los 'ideales', ... es la forma en la que uno decide 're-leer' lo que constantemente sucede a nuestro al rededor."
Por eso ahora vivo 'a las puertas de nada' y como consecuencia de ello... a un paso de todo, porque se que ahí precisamente me esperan las aguas tranquilas de tus labios....esos que redibujo cada día sin perder detalle, y que ahora forman parte de las aristas de mis pensamientos más profundos....
Ella se fue, o puede que me fuera yo, lo cierto es que miles de años después eso ya no importa, sin embargo me dejó el mayor de los regalos...una pequeña nota al margen del libro de nuestras vidas que decía....
'Algún día aprenderás a leer las pequeñas cosas'

Bien, maestro, por redescubrirnos el secreto: valorar cada cosa pequeña, cada instante, cada humilde emoción. Por volver a escuchar, esta vez de tu voz, que todo está en nosotros, en el modo con el que miramos la vida.
ResponderEliminarUn abrazo.
Tienes la habilidad de dejar siempre una apertura por la que uno puede escapar, dejando tras si todo lo anterior sin remordimientos. O, al menos, a mí me lo parece. Por eso me gustan tus escritos, porque dentro de esa nostalgia opaca con la que empiezas, siempre hay una puerta de salida con olor a campo al final. Éste te ha quedado perfecto.
ResponderEliminarPD: Ave, repasa un poco el escrito, porque te comiste algunas letras (que ni falta que le hacen, pero por si lo quieres arreglar).
Manuel de Magina
ResponderEliminarGracias a ti por sentarte un segundo entorno a esta mesa (brasero incluido), para re-leer esas sensaciones que la vida nos ha enseñado.
Un abrazo.
Paseos por el alambre
Se bien que estos párrafos que escribo carecen del más mínimo brillo, pero como bien dices, necesito 're-escribir' parte del sentido que le veo a la vida para 're-encontrame' con lo verdaderamente importante, de ahí el sentido optimista que aun mantengo en forma de 'puerta de salida con olor a campo' (que arte tienes para las imágenes joía!)...
...gracias por el apunte sobre las letras faltantes... eso, la carencia de calidad ortográfica y la pobreza de mi argumentario se están convirtiendo ya en parte de mi identidad bloguera... y oye en cierta forma (muy en el fondo)... me siento orgulloso de ello :) :)
Gracias por tus comentarios... son un verdadero privilegio por venir de quien vienen.
...nda ya... Que no es falta de calidad ortográfica ni literaria, que lo tuyo es despiste, por esa tu encantadora manera de ir contando sin mirar el teclado, para no perder de vista ni la vida, ni el cafelito. Que te lo digo yo...
ResponderEliminarUn abrazo de café con leche, en taza y hasta el filo.
Igual es por los años que estoy segura que te llevo, o quizás porque a mí la vida me enseñó hace tiempo que la posible felicidad que podemos alcanzar está invariablemente en las pequeñas cosas que nos acompañan cada día, pero yo ya llevo tiempo fijándome y disfrutando de lo pequeño y mirando a lo grande con ojos incrédulos aunque con cierta ilusión....
ResponderEliminarLo de las puertas lo tengo menos logrado, desde luego... Tengo que practicar más :D
Un beso, Ave
Cuando no esperamos nada de la vida aceptándola cual nos viene,sin espectativas de ningún tipo, todo se nos antoja maravilloso y bonito, cualquier mal llamado "pequeño" detalle es un regalo que nos hace sentir su gran valor y nos llena de una felicidad inmensa y de una paz y una armonía que suple nuestros deseos sobradamente.
ResponderEliminarSigue admirándome la forma en que combinas las palabras, con tanta ternura y delicadeza, que contribuyen a esa paz y armonía de la que te hablaba anteriormente.Tus entradas son...otro "pequeño" detalle de esos con que la vida nos obsequia.
Me llegan tus palabras en el momento adecuado porque había vuelto a caer en el error de los deseos y de las trampas del ego.
Grácias.
Una sonrisa.
Por cierto no sé de donde sacas esta música tan preciosa...me encanta.
ResponderEliminarPreciosas palabras, preciosa música...precioso regalo.
Sin palabras... perfecto el post... casi lloro, de verdad
ResponderEliminarPaseos por el alambre
ResponderEliminarComo me conoces joía! ;-)
Abrazo de café corto + piti
Novicia Dalila
No de dejes engañar por el tufillo 'naif' y la simpleza de mis textos (es que no doy pa más! jejeje)... creo que andamos a la par en años... y si, este tipo de cosas son de esas que se aprenden con el paso del tiempo, y ... ay de aquel que no lo haga que malamente lo va a pasar...
Uno al final termina por pensar que es una mezcla de sabia resignación y de hermosa experiencia, lo que nos empuja a valorar todo aquello que nos queda cerca porque para alcanzar 'lo otro' nos empieza a faltar el aliento ¿No te parece?.
Este texto tiene su origen en uno de los acontecimientos que me marcaron hacer ya casi un par de décadas (jesús como pasa el tiempo), y aun así, no puedo evitar el continuar repiténdomelo cual mantra in the garden. :)
Un bsín Novi ;-)
(Teniendo en cuenta frenético ritmo bloguero que llevas es un verdadero placer que reserves un ratín para mi... disho con el coraçao en la mano) :)
No sé por qué se fue,pero tampoco es lo importante.
ResponderEliminarLo que sí es en verdad importante es que tras el cierre de la puerta tras su marcha, te dejó infinidad de puertas por abrir a los todos inmensos que pululan por doquier en forma de pequeñas cosas que se sienten.
Precioso escrito.
Besos.
Amanda
ResponderEliminarNo se muy bien porqué me ha venido a la cabeza al leer tu comentario, aquella frase de 'la fe solo llama a la puerta de quien la necesita' ... imagino que con las personas y las palabras en este extraño mundo de los blogs sucede algo parecido... las sensaciones y los encuentros solo llaman a la puerta de las personas perfectas en cada momento... quizá así debe ser porque así funciona el universo...sin esfuerzo, como por casualidad, y apesar de ello.. perfecto incluso aunque nosotros no sepamos verlo en su conjunto.
El regalo no es mi texto, sino el que tu lo hayas encontrado y que hayas dedicado parte de tu tiempo a recomponerlo sobre el tapiz de tu conciencia...así pues... mil gracias a ti!!
Una sonrisa y un guiño complice.
Riol
Gracias a ti por dedicarle tiempo a mi post, y mimarlo hasta el punto ese en el que las palbras empiezan a tener un verdadero significado.
Marinel
ResponderEliminarComo bien dices, poco importa el motivo de aquel adios (y menos mil años después de que sucediera), lo que importa, lo que si importa, fue el regalo que me hizo mientras estuvo a mi lado... una forma increiblemente especial de entender la grandeza de las pequeñas cosas...
Mil gracias por acompañarme!
Un bsín.
""No era lo que me encontraba, sino la ilusión que ponía en cada nuevo paso lo que ponía el color y la luz....ese era el secreto..."...me encantó ese pensamiento!
ResponderEliminar=)
Un abrazo.
JAJA siempre tan humilde, pero imagina que miras al cielo lleno de nubarrones y de repente ves un rayo de sol colarse entre las nubes y bañar con sus cálidos rayos tu rostro apagado y gris...puedes decir que no es la luz del sol la que ilumina sino los ojos tristes los que saben secar sus lágrimas y detenerse a mirarla y es muy bonito, pero...el sol está ahí...
ResponderEliminarQuerido Ave.
ResponderEliminarMe uno al café (sin pitillo) -no fumo-.
Siempre, esos escritos tuyos dejan ese poso amable para la reflexión.
Algunas veces escribimos textos largos, nos parecen preciosos y resulta que... el único efecto que provocamos en el lector, es que se vaya a sus propios pensamientos.
Contigo jamás me ha ocurrido. Siempre me dejas esa puerta abierta a las preguntas y un reojo hacia la mirada interior.
Palabras que llegan directitas al corazón, al alma o a la propia mente.
Enhorabuena, amigo. Enhorabuena por tu capacidad para transmitir, y es que... cuando el corazón habla, la razón calla.
Un besín desde esta Asturias, hoy, nublada.
Que nuestro éxito depende en gran medida de nuestra actitud, es un hecho. Pero que han de haber otros factores que se nos escapan, también.
ResponderEliminarRaúl
Neogeminis
ResponderEliminarTe aseguro que es real como la vida misma :)
Gracias por tus palabras
Un abrazo.
Amanda
Siguiendo tu ejemplo ... ¿Qué sería de esos rayos de sol si no hubiese una piel que calentar?...simples fotones en el vacío, poco más... y es que la belleza de las cosas la pone siempre el observador (ese es para mi uno de los grandes misterios de esta vida... ¿Qué o quien es realmente el 'observador'?
De todas formas... mi ego y yo te agradecemos hasta el infinito (y más allá) tus palabras
Un abrazaco.
Celia
ResponderEliminarQuizá lo que nos sucede a ambos (si, pq a mi me pasa exactamente lo mismo con la mayoría de tus textos)... es que compartimos una raiz común en la forma de entender lo que nos rodea... ambos sabemos que ni de lejos tengo la capacidad de transmitir que ofreces en tus relatos, pero eso realmente no importa cuando de 'sentir' a través de las palabras se trata....
Como siempre Celia, mil gracias (te espero haciendo guardia junto a la nexpresso por si hace falta preparar uno más :) ).
Un fuerte abrazo amiga!.
Raul
Pienso que es la capacidad de interpretar todo eso que no controlamos, lo que nos da la capacidad de alcanzar ese éxito del que hablas...
En cualquier caso ambos sabemos lo complejo que es dominar el arte de la adecuada interpretación de lo que sucede.
Un lujo contar con tu visita por aquí!.
Después de disfrutar tu reflexión y la música, he pensado que casi todas las cosas pequeñas se leen con las manos. Un especie de braille para el corazón.
ResponderEliminar(además los ojos están ya bastante ocupados en ese instante emocionándose)
Un beso Ave.
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