Cuesta imaginarlo
Cuesta verlo
Cuesta sentirlo
Sin embargo el universo en su infinita e inevitable paciencia, espera a que le miremos a los ojos, a que descubramos el sendero
que desanda caminos envenenados.
La verdad es como la tenue luz de la brasa que agónica, muere silenciosa en la oscuridad profunda del ofuscamiento diario, a pesar de que aun esconde todo su potencial para volver a prender la llama, aunque para ello precise de unos segundos de nuestra atención.
La verdad es como el genio de la lámpara, atento, escondido, sereno, esquivo y real, capaz de todo ya que él en si mismo es principio y fin...
Es necesario sembrar luz para que mañana la cosecha de vida sea plena...
Sembrar luz esquivando tormentas, burlando oscuridades, profanando el lúgubre templo de la muerte que sepulta millones de vidas en el día a día...
Es necesrio creer que tenemos el don de convertir lo potencial en manifiesto con solo un pensamiento...
Y siguiendo ese deseo lLegará momento el que el bálsamo sanador de la conciliación interior nos descubrirá que somos luz y somos semilla, que somos proyecto y somos esencia, y que nuestra única debilidad es la falta de fe en la poderosa potencialidad que todos y cada uno de nuestros actos encierra.
Hoy es el día y el cambio aunque increible se llevará a cabo si somos capaces de CREER que es posible.
Oye, Ave, empiezo a dudar de que seas de este mundo. Lo digo porque tus escritos sobrepasan la belleza y el razonamiento humano.
ResponderEliminarYo me quedo extasiada (de éxtasis) leyéndote.
No dejes de alimentarnos con tus palabras (que, de momento, es lo único que tenemos de ti).
Un abrazo lleno de esperanza.
Gracias por el pase de lujo para entrar en tu blog
Desde luego, para conseguir algo el primer paso es creer en ello,en nosotros mismos y en la potencialidad del deseo. Es todo lo contario a aquel enemigo el miedo que nos paraliza sin saber muy bien por qué.
ResponderEliminarGanas de comerme el mundo es lo que me sale tras leer tu post. Buena dosis de adrenalina, o bien una lucha contra lo que nos oprime.
un beso
PD: vaya, la palabra de verificación que me ha salido es "porno"
Es un magnífico alegato para la vida, para el humanismo más profundo y auténtico.
ResponderEliminarGracias, Ave.
Si el que siembra vientos recoge tempestades; ¿qué recogerá el que siembre luz?
ResponderEliminarRaúl, creo que el que siembra luz recoge paz. Pero lo mejor es que, al iluminar el camino de otros, mientras porta la lamparilla, por fuerza, ilumina también el suyo.
ResponderEliminarpaseo por las nubes
ResponderEliminarGracias por tener la paciencia y la perspectiva suficiente como para ver entre mis párrafos aparentemente inconexos algo más que una cacofonía semántica. ;-)
Un abrazo enorrrme.
Mari
Mi admirada Mary... eso mismo es lo que sentía mientras lo escribía... quería comerme el mundo, así a lo crudo, sin el más mínimo miramiento, con la fe ciega del que sabe que puede hacerlo, con el ánsia del que es consciente de que sabe que la vida es breve...
jejee.. he escrito algunos comentarios sobre la palabra de verificación que te ha salido pero no conseguía ser lo suficientemente ingenioso como para borrar el rastro de grosería improcedente que destilaban jejeje ;-)
Manuel de Magina
ResponderEliminarEsa justamente es mi intención, porque ya sabes que en determinados momentos de nuestra existencia uno reconoce la brevedad de este estado...
No hay otra cosa que merezca más la pena que ser uno con los demás, aunque ello implique morir varias veces en el intento.
Un fuerte abrazo.
Raúl
Quizá dependa del tipo de luz. Cada día soy más de la opinión de que al igual que sucede en la naturaleza, hay muchos tipos de luz procedentes del corazón de los seres humanos... Unas tiran más hacia los infrarrojos, otros son más de la franja de los ultravioletas, y otros (solo unos pocos) tienen la extraña capacidad de emitir esa perfecta armonía que se aprecia como una luz blanca....
Quizá el fruto recojido dependa del tipo de luz que cada uno emite y del lugar donde la siembre...
Pero si algo tengo claro es que debemos sembrar nuestra luz porque ese es nuestro fin, algunos crean obras maestras en forma de libros, otros construyen teorías científicas, otros se vuelcan en sus hijos.... no importa donde, ni cuando, ni como, porque lo importante es 'el qué'.