viernes, 5 de diciembre de 2008

Si, estoy dormido....



Un sabio me dijo un día que estaba dormido. Me dijo con voz calmada que de noche dormía y durante el día seguía durmiendo, creando ensoñaciones oníricas que no me servía para otra cosa que para retorcer más aun mi sueño, unas veces persiguiendo ilusiones, y otras, siendo acosado por fantasmas terribles, y así en un constante ir y venir transcurría mi vida.

Me dijo también que estaba seguro de que en alguna ocasión, como en un fugaz destello, yo había despertado, y durante un pequeño instante había podido "sentir" de verdad.

Cuando escuché por primera vez estas palabras, os tengo que consfesar que sentí un profundo odio dirigido directamente al corazón de la persona que me las decía, y mientras el hablaba, yo argumentaba una y otra vez, defendiendome de semejante acusación.. ¿Me estaba llamando el tio ese subnormal profundo?.¿Me estaba diciendo que las facturas de la luz, el agua, los móviles, la hipoteca, y todo lo demás, era solo una pesadilla?. ¿De que manicomio se había escapado semejante majareta?.

Justo en ese momento me dijo... "Si tu mente continua parloteando, estás dormido, si te sientas en silencio y consigues que tu mente desaparezca hasta tal punto que puedas escuchar el sonido de las hojas de los árboles, pero no haya una mente analizando nada en ti, entonces verás como aflora la conciencia, tu verdadera conciencia, la que viene de tu interior."

Muchos años después, entendí de lo que me hablaba. Fue una madrugada, estaba sentado, intentando (por motivos que no vienen al caso) encontrar ese silencio interior del que me hablaron años antes. Sonaba la canción que os he puesto en este post, mientras intentaba hacer que mi mente bajase el ritmo, pero como tantas otras veces, lo único que estaba consiguiendo era ponerme nervioso, ese esfuerzo por controlar los pensamientos hacía que el efecto fuese justo el contrario... y fue entonces cuando lo entendí, no había nada contra lo que luchar, más bien al contrario, simplemente había que entender que así era como funcionaba la mente, reacciona ante los estímulos, y el intento de silenciarla era uno más. Dejé pasar el tiempo, intentando tan solo disfrutar el momento, recuerdo que oía mi respiración, cada vez más profunda....

Lo que sucedió después, solo os lo podría explicar si consiguiera de alguna manera transmitiros un silencio al igual que se transmiten otras emociones, pero esas emociones son el lenguaje de la mente y por eso se pueden canalizar a través de las palabras, sin embargo, lo que hay en el silencio que todos llevamos dentro, solo se puede expresar con una promesa, la de que dentro de cada uno de nosotros, hay un ser que desea despertar porque ese es su estado natural.

Una vez abrimos los ojos de forma consciente y voluntaria, no se convierte uno en un "asceta recalcitrante", ni tampoco inicia un camino a secretas técnicas "parapsicológicas", lo que sucede es que uno es consciente de lo que le rodea, de lo que vive y sobre todo de lo que siente.

Todos hemos visto en esos instantes en los que hemos despertado fugazmente, como han pasado a nuestro lado cosas maravillosas que hemos ignorado justo cuando las teníamos al lado. Eso sucede porque vivimos dormidos. Cuando uno despierta, y consigue mantenerse así (cosa que al menos a mi me resulta extremadamente complicado porque echo de menos demasiado "mis fantasías oníricas), entonces consigue disfrutar muchísimo más de todo lo estupendo que le suecede en la vida, y aprende a buscarlo siguiendo aquella famosa máxima de .. "Bástele a cada día su afan"...

He creido oportuno contaros esta historia en primera persona, porque es parte de mi experiencia, de la misma forma que lo es si os confieso que hoy, esta semana, he estado dormido, pero ... llega el momento de despertar ... una vez más.

Perdón por el "ladrillazo" que os acabo de soltar, pero me apetecía compartirlo.
Un abrazo a todos y mis mejores deseos para este fin de semana largo que tenemos por delante

Ave mundi luminar
Silencios

Agradecimiento a ....