jueves, 18 de diciembre de 2008

Sepultado...




Miró a su alrededor….

Después de aquellos terribles días de lucha fuego y sangre, tan solo la humeante taza de te rooibos que sujetaba entre su manos, parecía poner un contrapunto de calma y placidez en aquel panorama más propio de un campo de batalla varios días después de la contienda, que de una vida ilusionada que es lo que debería ser….

“Si amigos, bienvenidos a la VIDA, mi vida, con sus miedos, sus luchas infinitas y esa desgarradora sensación de nuevo galopando entre mis pensamientos en llamas, en un intento vano de huida a ninguna parte, si acaso, al abismo que se abre frente a mis ojos, allí al fondo, entre los humeantes cadáveres de las ilusiones muertas antes de nacer..”

Aquel era el único párrafo que había alcanzado a escribir en lo que llevaba de día, y su mirada lejana, colgada de algún infinito escondido más allá de su horizonte, indicaba claramente que eso sería todo lo que su mente podría destilar, ahora que por fin "veía" con claridad.

Mirándole allí sentado, se diría que la esperanza yacía agonizante bajo un grueso mantillo de errores, que como estiércol sobre su alma, quizá podría servir como abono para futuras cosechas, pero hoy, tan solo era una pestilente moqueta que inundaba todo lo que la percepción alcanzaba a iluminar.

Las cifras de la cuenta atrás llegaron a su fin, y los extraños símbolos que el tiempo le había ayudado a descubrir en las cavernas de su alma y en las almas de los que le rodeaban, por fin tomaron un significado claro… Un nuevo ciclo estaba a punto de concluir.... trabajo, amor, familia, amistad.... todo debía desaparecer, incinerado en una vuelta de noria más.

Ahora ya era solo cuestión de días quizá semanas, pasado ese tiempo, de nuevo ese carrusel de agonías secuenciadas… la de la muerte y destrucción totales, seguida del dolor y sufrimiento de un nuevo nacimiento….. Así había sido tantas veces a lo largo de su existencia que ya había perdido la cuenta...

Pero esta vez iba a ser diferente, esta vez había decidido permanecer sentado, quieto, muy quieto, y rezar todo el tiempo que le quedase, para que la ilusión no acudiese en su rescate… Ahora había un deseo firme, una decisión clara ... solo quería terminar con todo… porque ese todo era ya demasiado.


Ave mundi luminar
Esa insoportable levedad del ser....

Agradecimiento a ....