...Despertar, analizar las cosas y afrontar la realidad tal cual es, suele abrir más puertas de las que cierra....
viernes, 6 de marzo de 2009
El mundo de las hadas
Este texto es una dedicatoria a Mercedes, una persona que sin duda forma parte de esas estupendas sorpresas que la vida en ocasiones nos pone en el caminio.
Vaya por delante mi felicitación por el premio conseguido en el concurso de cuentos "Contando en igualdad" pero sobre todo, necesitaba abrir una pequeña brecha en mi mundo-blog para compartir las sensaciones que su post "Crónica de una hada" me han traido en esta mañana en la que ya se intuye la primavera en este lado del mediterraneo...
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¿Sabes Mercedes?
Hay un pensamiento escondido en lo más profundo de mi... una especie de intuición que ha estado ahí desde siempre... como un presentimiento tan intenso que sabes que en cualquier momento se puede convertir en realidad.
Siempre he creido que vivimos rodeados de hadas, revolotean a nuestro alrededor, rozándonos en ocasiones con sus alas plateadas, nos observan divertidas en nuestro frenético ir y venir.
En ocasiones nos acunan cuando dormimos besando nuestras heridas para que en virtud de su magia a la mañana siguiente ya no sean más que una cicatriz quizá algo molesta
Otras veces leen un par de estrofas para que la compleja maquinaria del caos se alinee y de lugar a coincidencias sorprendentemente maravillosas...
Pero la mayor parte del tiempo, permanecen ahí, "haciendo cosas de hadas", ocultas completamente a nuestra torpe mirada, demasiado llena de vacios como para permitirnos "ver".
Siempre he pensado que la magia existe, pero que es condición necesaria para que ésta tenga efecto sobre nuestra vida, limpiar de sombras la mirada, someter a una diálisis intensiva el espíritu, para librarlo de todo aquello que lo mantiene intoxicado y enfermo, porque en el fondo, la mágia se nutre de nuestra propia esencia, de nuestra energía más pura.
Tratando de imaginar esa máquina que depura nuestro verdadero yo para poder atravesar el espejo que nos separa de ese mundo lleno de momentos plenos, no pude encontrar mejor sistema que el que la propia vida nos ofrece en forma de experiencias, que como enormes píldoras, (algunas de ellas extremadamente amargas), puede ayudarnos a limpiar todo rastro de miseria y podredumbre en nuestro interior....
Creo que es justo en ese momento, en el preciso instante en el que nuestra mirada se alza limpia y tranquila sobre la vida, cuando podemos ver en tantas y tantas personas que nos rodean, las hadas que siempre fueron para nosotros y para otros que como nosotros quisieron verlas...
Dichosa tu Mercedes, por tener el don de verh adas...
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