
Acudiendo fiel y puntual (sin que sirva de precedente) a la cita con la propuesta de Mercedes de este sábado literario os cuento lo que me sucedió un día...
No creo que jamás haya funcionado tan bien un anuncio, como éste que publiqué hace ya algún tiempo:
"Compro amor, mimos, atenciones, fidelidad, complicidad, serenidad y compresión sin límites. La candidata debe obligatoriamente comprender mis manias, aceptarlas e incluso benerarlas, decirme a todo que, estar de buen humor siempre que yo lo neceiste, no debe bajo ningún concepto ponerme la cabeza como un bombo con sus historias absolutamente irrelevantes sobre la vecina del quinto o su patético empleo, pero si debe escuchar y preocuparse con mis asuntos. Es indispensable una impecable presencia y que tenga aficiones e intereses exactamente iguales a los mios (ver tomos I, II y III de especificaciones adjunto al anuncio).
Ofrezco a cambio, apariencia física aceptable un tanto ruda y descuidada, incluyendo algo de sobrepeso factores que sin duda soy consciente de que resultan muy atractivos en un hombre, así mismo cuento con un extenso repertorio de chistes que a mi me hace mucha gracia, y sexo rápido (muy rápido), directo y sin rodeos, todas las noches que me apetezca con lo que se garantiza satisfacción plena en ese sentido. "
Me extrañó que jamás respondiese nadie a mi anuncio, ¿Sería que a las mujeres no les atraían los hombres-hombres, que van con la verdad por delante?.
Así que me decidí a cambiar mi anuncio por este otro:
"Busco humildemente: Algo de cariño, una caricia de vez en cuando, algún beso furtivo robado al amanecer.
Se ofrece: Un compañero para una vida, un amigo y un amante entregado"
Aquello si funcionó y de que manera!!.
Pasaron ante mis ojos decenas de candidatas de entre las cuales seleccioné a aquella que cumplía con los requisitos de mi primer anuncio y ahora vivo feliz junto a ella, aunque de vez en cuando se quejaba de que "no la sacaba nunca", de que no le hacía caso, y de que no quedaba ni rastro de aquel hombre del que se había enamorado (¿de que hombre me preguntaba yo muerto de la risa por dentro?). En cualquier caso por la noche cumplo como debe cumplir un hombre en la cama y consigo que se le pase, aunque a veces la veía llorar y me llamaba egoista, yo no le hacía mucho caso... bah! ya se sabe, cosas de mujeres...
Desde hace un tiempo la veo sonreir sin motivo aparente, se arregla mucho más y sale mucho... no se... a las mujeres no hay quien las entienda...
En cualquier caso, no hay nada como saber venderse para conseguir lo que uno quiere, así que amigos, optar siempre por el modelo dos de anuncio....
Un abrazo de sábado (...imagino que sabadete para algun@s).
Definitivamente he tirado la toalla con el tema de escribir textos cortos... mil disculpas Mercedes...llevo el gen de la "rollitis" corriendo desbocado por mis venas