"Deberíamos re-educar nuestras secuencias de pensamientos para comprender que NO somos CULPABLES de nuestros actos, sino que somos RESPONSABLES de ellos. El matiz resulta de más importancia para nuestro entorno social que incluso para nosotros mismos"
Ave mundi luminar
A veces pienso que vivimos empotrados en un modelo de sociedad que generalmente suele ser enormemente efectista y poco evolucionado con respecto a "la ley de la selva" y su modelo darwiniano de la evolución, siguiendo el principio de .... "Lo que me sirve lo mantengo y lo que no lo suprimo".
No cuento sin duda con la capacidad de discernimiento suficiente como para determinar si ese principio es intrínsecamente "bueno" o no, lo que si se es que uno de los epifenómenos derivados de esta situación es el sentimiento de "culpa" que tanto daño hace no solo a nivel individual, en el plano social que a mi parecer resulta incluso más importante, dado que cuando una sociedad inicia un proceso de degradación no controlado, tendrá como consecuencia casi inevitable el sufrimiento de sus individuos.--
Sin duda el sentimiento de culpabilidad no es un "invento de nuestros días" sino que tiene sus raices en uno de los mejores modelos de control que existen en lo que a grandes poblaciones se refiere, que no es otro que el de conseguir que se "autoanulen" los individuos que se apartan de la "solución óptima" o lo que es lo mismo, el objetivo que pretenden alcanzar los que quieren controlar la sociedad (llámese catolicismo, islamismo, sociallismo, comunismo, liberalismo, etc, etc (ismo)).
El simil biológico de mi planteamiento tendría su reflejo casi perfecto en el de la apoptosis celular (un tema verdaderamente apasionante por las implicaciones médicas que a mi parecer va a tener en el futuro) , es decir, el "suicidio" de una célula que por cualquier motivo no funciona como se espera o se encuentra en un entorno "no favorable" para su desarrollo. (esto sucede todos los días en nuestro cuerpo cientos de veces).
Cuando un organismo de control social (gobiernos, iglesias de cualquier signo, o movimientos "adoctrinantes"), inician el proceso de conquista social, deben ser capaces de entre otras acciones, establecer mecanismos claros por los cuales un individuo se sienta "culpable" al no cumplir con los correspondientes "mandamientos" (sean del tipo que sean).
Desde luego no soy yo quien para definir las cantidad de reacciones mentales (y sus consecuencias), que inducen los sentimientos de culpa en la mayoría de los individuos (siempre hay excepciones), pero creo que se pueden destacar algunos de ellos que resultan especialmente visibles:
- Síndrome del "perdedor". En este caso la culpa por haber "fallado" se traduce en una especie de "derrota" ante uno mismo (totalmente ficticia en la mayoría de las ocasiones), que debido a los mecanismos de "inducción deductiva" que dominan nuestros procesos mentales, nos lleva a convencernos de la siguiente regla subconsciente: "Como en el fondo soy un perdedor, cualquier cosa nueva que inicie probablemente terminará también en fracaso, así que mejor no lo intento".
Las consecuencias de esta situación a nivel "macrosocial" son claras, mirando los grandes números posiblemente encontraríamos que las personas que arrastran culpas "intensas", tienden a anularse (excluirse) socialmente por la via de la "negación de la creatividad social" (sin iniciativas formativas, sin iniciativas laborales, sin inicitivas empresariales, ni posiblemente iniciativas sociales).
Podría decirse que la culpa es un potente inductor de miedo y que este retroalimenta a la culpa generando a su vez más miedo, y ... a más miedo, menos empuje, menos creatividad, menos riesgo, menos innovación.
(continuará ....)
