viernes, 3 de septiembre de 2010

Videochat con extraños

Aunque sea un ladrillo de post pienso que es interesante para todos los que somos padres



Cuando uno empieza a acostumbrarse al mundo 2.0 en el que las redes sociales extienden sus tentáculos mucho más allá de donde uno alcanza a imaginar alguien va, y le da una nueva vuelta de tuerca al concepto de 'relación' (enfatizo las comillas de la palabra) usando como Internet como canal.

 Hoy quería comentar un fenómeno que desde hace poco más de un año se mueve en las sombras de Internet avanzando como un rodillo que en esta ocasión va directamente dirigido a los cimientos de la ética, la moral, la educación, la sexualidad y todo lo que uno quiera.

El fenómeno en cuestión tuvo su origen en un sitio web denominado www.chatroulette.com y ahora se ha extendido a otros muchos como www.omegle.com, www.tipitty.com (este está orientado al público hispano-parlante), www.flipchat.com, etc.

La mecánica de estos sitios web es extremadamente sencilla (quizá de ahí parte del éxito que ha cosechado) y no es otra que proporcionar un canal para establecer videoconferencias 'uno a uno' completamente anónimas, privadas y de forma aleatoria, con otra gente que se encuentre conectada en ese momento. Lo único que hace falta es un ordenador, una conexión a internet y una cámara web.

Cuando uno entra en cualquiera de los sitios citados (en los que no hay que registrarse ni nada por el estilo), le aparece alguien al otro lado y si el que aparece no te parece un buen contertulio, solo hay que pulsar 'siguiente' o 'desconectar' para que la página web nos busque otra persona con la que mantener una videoconferencia en menos de un segundo.

Hasta aquí todo bien, de hecho considero, es una gran idea, ya que en teoría estos sistemas permiten conocer a gente de cualquier parte del mundo con la que en la vida hubiesemos coincidido, creando así un nuevo modelo de relación, ya que uno puede empezar a hablar con total libertad de cualquier tema, sabiendo que si no resulta de nuestro agrado solo tenemos que cortar la conversación y fin del asunto, no hay nombres de usuario, ni pseudónimos, ni nada que nos identifique.

Por otro lado, desde el punto de vista de aquellos que anden buscando conocer hombres o mujeres para iniciar una relación o una amistad, también se trata de un entorno atractivo, ya que tiene mucha similitud con los "speed-datings" tan populares últimamente en algunas discotecas, con la ventaja de que se puede hacer desde casa, y que en un solo día puedes haber contactado con cientos de personas diferentes siempre 'uno a uno' y en modo privado.

El 'problema' (y lo entrecomillo también), viene con el uso que la gente ha empezado a darle a estas páginas web, ya que el hecho de que se trate de una videoconferencia completamente anónima y privada entre dos ordenadores, 'anima' a gente ávida de mantener relaciones 'sexuales' vía internet a ponerse en 'pelota picada' delante de la camara de tal forma y manera que cuando uno pulsa 'Siguiente' no sabe si lo que le va a aparece al otro lado es una cara sonriente, o un pene en plena erección; y uso el órgano masculino porque como suele suceder en Internet, lo que más abunda son 'penes' de todos los tamaños formas y colores :).

Ante semejante uso de este tipo de sistemas, uno puede tener cualquier tipo de opinión. Los habrá que piensen que al fin y al cabo cada uno es libre de enseñar lo que quiera enseñar ante una cámara, y también habrá quien piense que este tipo de comportamientos son más propios de los primates en celo que de humanos civilizados... yo particularmente soy de los que piensan que cualquier adulto es muy dueño de  enseñar (en un entorno privado como es ese) lo que considere oportuno, puede hacer el pino puente, pintarse la cara de color verde con topos negros, o incluso masturbarse ante su web cam; ante eso yo no tengo la más mínima objección, allá cada uno con sus comportamientos PERO...PERO... el problema viene como en tantas ocasiones sucede con otros servicios que aparecen en Internet, con el control inexistente de la edad de los que acceden a este tipo de sistemas de videoconferencias aleatorias, y esto si es que un problemón a mi modo de ver.

Algunos sitios como www.chatroulette.com han iniciado un proceso de 'remodelación' de su mecánica de funcionamiento ante las quejas recibidas, y sobre todo ante la necesidad de encontrar patrocinadores de caracter 'generalista'. Otros sitios como tipitty.com, advierten claramente de que es un sitio restrigido para mayores de 18 años y además incorpora un 'filtro de contenidos' de forma que teóricamente impide a aquellos que lo activa, conectar con videocámaras en las que aparece gente mostrando sus genitales.

Medidas como las implantadas en tipitty.com sin duda van en la buena dirección pero son a todas luces insuficientes ya que aunque he podido constatar que en realidad el control de quien se encuentra conectado es un tanto 'laxo' ya que basta entrar cinco minutos para comprobar que hay niños conectados que supuestamente están manteniendo videoconferencias con todo tipo de gente, desde otros niños, a gente que lleva a cabo todo tipo de actos exhivicionistas que puede que no busquen expresamente ofrecer semejante espectáculo a niños, pero la realidad es que, dado que se trata de videoconferencias aleatorias, un niño puede coincidir con una videocamara en la que aparece alguien masturbándose (sea hombre o mujer, aunque mi limitada experiencia me ha demostrado que sobre todo se trata de hombres).

Desconozco el estado de la legislación al respecto, aunque me imagino que aun no existirán leyes concretas para este tipo de escenarios que de la mano de la tecnología se están creando casi todos los días. Lo importante, y lo que me ha llevado a escribir este post, es que al margen de las consideraciones legales que como digo las desconozco, lo cierto es que los padres desconocemos en muchos casos este tipo de servicios web a los que nuestros hijos pueden acceder, y a mi modo de ver, ese precisamente es el mayor problema que las videoconferencias aleatorias ponen de manifiesto, el descnocimiento de los padres y por lo tanto la imposibilidad de intervenir para establecer un control mínimo de lo que nuestros hijos hacen en la red.

No se trata de lanzar soflamas alarmistas, de hecho no hace falta entrar en ninguna red para que nuestros pequeños reciban cientos de mensajes de ética dudosa en temas quizá más graves que la sexualidad, pero es necesario que empiece a haber una preocupación real por parte de los padres por lo que hacen nuestros hijos en la red. Ya no sirve el decir 'yo es que soy muy torpe para esto de la informática', porque en el mismo momento en el que tiramos la toalla con ese tipo de actitud, se abre la puerta para nuestros hijos a demasiadas cosas que no deberían estar a su alcance.

Uno puede pretender que 'El Gobierno' o 'La Unión Europea' o 'Telefónica' o quien sea menos nosotros mismos, se ocupe de poner puertas al campo, pero en la nueva sociedad de la información en la que nos guste o no (y a la mayoría nos gusta), nos encontramos sumergidos, la responsabilidad del control recae directamente en los padres (y os aseguro que tampoco es una tarea enormemente complicada).

Llegados a este punto es fácil pensar que uno no puede estar todo el día encima del niño para ver en que páginas entra y cuales no, y tampoco es viable 'quitarles Internet' porque en efecto lo usan para muchas cosas que no tienen nada que ver con los retorcidos usos pornográficos. ¿Y entonces? ¿Qué se puede hacer?.

Para empezar entrad en cualquiera de los sitios que os he mencionado para saber de que va la cosa realmente (en www.tipitty.com se suele hablar en castellano)... aunque hablar lo que se dice hablar creo que ahí se habla poco ... ya entendereis porqué lo digo.

A continuación buscad información. En Google aparecen muchos enlaces de sitios que nos pueden servir de ayuda. Yo de momento os recomiendo que empeceis por obtener información sobre una herramienta muy útil que incorpora windows denominada 'control parental' (esa gran desconocida). Que sirve para saber donde entran nuestros hijos e incluso para bloquear de forma automática el acceso a cierto tipo de contenidos que sabemos que no son adecuados para ellos.

Como conclusión decir que yo no estoy a favor de las prohibiciones, y menos en Internet, de hecho para prohibir algo en Internet hacen falta leyes de caracter global de forma que si alguien crea un servicio en Internet y el servidor está en Madagascar, alguien vaya y lo cierre; o bien se deberían crear leyes de caracter local que 'censurasen' el acceso a cierto tipo de sitios, y ese es un tema muy delicado ya que en el momento que aparece la censura, se abre el melón del 'control', y determinar que es lo que se debe censurar y que no a mi modo de ver lleva a un debate excesivamente complejo y poco fructírfero, cuando además, creo firmemente en que la responsabilidad de determinar que, como y cuando puede un hijo acceder a determinado tipo de contenidos, es una resposabilidad que debe recaer únicamente sobre los padres, sobre todo teniendo en cuenta que existen medios para poder llevar a cabo esta supervisión sin necesidad de ser expertos en informática.

Os dejo un video de youtube en el que se muestra un ejemplo 'divertido' del uso de uno de estos sitios (www.omegle.com). En la pantalla de abajo aparecen los que grabaron el video y en la de arriba va apareciendo gente al azar. Mi intención era poner algún ejemplo práctico del uso de omegle pero no he encontrado ninguno, de todas formas en youtube hay cientos de ejemplos del uso de chatroulette (que ahora está en construcción), omegle, tipitty, etc, etc...




Espero que os haya sido de utilidad este ladrillo-post.

Agradecimiento a ....