martes, 5 de octubre de 2010

Preguntando que es gerundio


Como todo el mundo sabe, en esto del destino los hay que piensan que todo está ya decidido de antemano, otros por el contrario están convencidos de que uno puede moldear su futuro usando como herramienta un perfecto control de sus decisiones, también los hay que consideran que los sucesos son fruto de una perfecta unión entre el azar y la estadística derivada de él.

Hay gente que cree con fé ciega que todo es un juego de favores entre una determinada deidad y su persona (yo te hago una ofrenda y tu a cambio me das 'nosequé'), y los hay que consideran que todo lo que está por venir se podría llegar a escribir como un conjunto de reglas matemáticas en el supuesto de que se pudiesen conocer todas las variables que entran en juego en un determinado fenómeno.

Algunos confian en que la vida tiene un sentido (más o menos transcendental), y muchos creen que todo es simplemente un 'accidente' que no tiene finalidad alguna.

Otros, los más eclécticos consideran que quizá el destino sea una combinación de todas las hipótesis anteriores..

Sin embargo, la única realidad constatable es que los acontecimientos siempre terminan por sorprender a unos y a otros, y que todos intentamos buscar una explicación a lo que nos sucede, y eso precisamente es lo que nos convierte en 'diferentes' en este mundo que conocemos, por eso, sea cual sea la explicación o la pregunta, estoy convencido de que merece la pena tenerla en cuenta recordando en todo momento que podemos no estar en lo cierto y que debemos hacer un esfuerzo por mantener el corazón y la mente abierta para no terminar por atrofiar nuestra capacidad de explorar lo que nos rodea y lo que nos afecta. Como decía el gran Carl Sagan ... "somos polvo de estrellas que ha adquirido la capacidad de preguntarse por su porpia existencia...".

En muchas ocasiones he pensado que el verdadero sentido de las grandes preguntas no está en el hecho de encontrar respuestas, sino en la propia pregunta y deberíamos sentirnos orgullosos por el simple hecho de formularlas, y es que quizá (solo quizá) sean ellas las que verdaderamente nos guíen en nuestro destino.

(Gracias Amanda ;-) )

Agradecimiento a ....