Hay días en los que uno descubre en la sima del agotamiento más profundo, algo parecido a una recompensa vital, quizá solo sea un espejismo concebido en las entrañas delirantes de un día interminable, pero hoy sonrío, si, hoy ...después de varias semanas.... sonrio mientras se me cierran los ojos y todos los relojes del mundo por fin se detienen.