
A ti, que después de 20 años sigues ocupando un lugar único en mi corazón.
A ti, la madre de mis hijos, el sueño de mi juventud, la compañera que deberías haber sido y nunca fuieste por motivos que solo después de mil tropiezos y rios de penas llegué a comprender.
A ti, inimitable fusión de inocencia y fortaleza.
A ti mi admiración, mi respeto y mi amor.
Ojalá supiera como obtener tu perdón ahora que yo ya te he perdonado, ojalá supiera como explicarte la suerte que tuve durante aquellos años, y lo mal que jugué mis cartas, quizá porque no estabas a mi lado para compartir las decisiones que el juego de la vida nos obliga a tomar...
Ahora solo me queda interpretar un rol para el que no fui creado, y vivir una vida que no es la mia, sin embargo, desde la sombra, desde ese lugar al que tus pensamientos nunca han alcanzado, seguiré tus pasos y tus sueños....
Un fuerte abrazo con muuuchos años de retraso.
Ave mundi luminar