A veces sucede, uno vuelve a abrir ese frasco de esencias que guarda celosamente en una estancia lejana del corazón, con la única finalidad de empapar los pensamientos en fragancias tan deliciosas como únicas.
Hoy casi por azar, como suceden las cosas realmente geniales, ha vuelto a ocurrir, ella haciendo gala de su magistral frescura, ha pintado los contrastes, las luces y las sombras de este corazón algo cansado. Solo ha necesitado unas cuantas frases y un par de melodías. Parece fácil, ¿ No?.
Admirable sencillez, finísima cordura, inimitable delicadeza embebida en naturalidad... así es ella, una fuente fresca a la que uno puede volver para beber una y otra vez dejando que el alma toda se refresque renovada. Ella es un día soleado frente al mar, de esos que te dejan la sonrisa puesta bajo las gafas de sol. Ella es la inspiración retorciendose en el pecho, es la pregunta constante, la cuadratura del círculo, el orden que tarde o temprano aparece en el caos, ella es la guía perfecta para aprender a trenzar más de dos vidas en una sola hebra.
Ella es la representación viviente de los renglones torcidos con los que el universo ha escrito en perfeca armonía.
..y pide tan poco ... quizá porque sabe que poco o nada es lo que yo tengo que ofrecer.
Ella es sobre todo un grandísmo corazón que pinta los horizontes del "ser" a cientos de años luz de los mios, y así, al ver el mundo por un instante a través de sus ojos, soy más yo, porque veo más y mejor, dejando sobre mis pestañas la caricia de la inmensa amplitud con la que ella adorna todos los escenarios posibles e imposibles.
Ella hoy me tarareó esta canción que comparto en este post, y yo, como en tantas otras ocasiones ... sonreí al sentirla tan cerca en la infinita lejanía que nos separará durante varias eternidades....
"Love is like a sin my love
For the one that feels it the most
Look at her with a smile like a flame..."
Gracias bicho ;-)

AVE me identifico con lo expuesto en este post y comparto el sentimiento que describes.
ResponderEliminarEs tan agradable tener quien nos pinte el corazón de color y nos haga sonreír...así esté a cientos o miles de kilómetros de distancia.
Confío en que "tu bicho" te siga haciendo tanto bien.
Un besito multicolor con remedio incluido of course
Gracias por pasar por mi blog. El tuyo parece acogedor, así que me quedo, con tu permiso...
ResponderEliminarSaludos.
Iris
ResponderEliminarEn efecto, esa sensación de conexión que vive anclada en la intermitencia, es algo que nos define muy bien como humanos.
Y si, completamente de acuerdo, es agradable tener quien nos haga sonreir de esa forma "especial"...
Un bsin primaveral :)
Jauroles
Gracias a ti por pasarte por mi rinconcillo. Nos leemos pronto, ya viste que yo tmabién me encontré muy "comodo" en tu blog (sorrix por la parrafada que te solté jejeje, pero es que cuando me lanzo me lanzo) :)
Saludos.
Joder, Ave,igual no te gusta que alimente tu ego, pero manejas las palabras con la maestría de un buen alquimista que disfruta combinando esencias para regalarnos cada día un perfume tan fresco como misterioso.
ResponderEliminarY el secreto no va en los elementos, que están ahí a disposición de otros, sino en el ingenio con el que distribuyes los colores y el aroma para que penetre suave por cada uno de los sentidos y se mezclen dentro.
Una joya.
Besos del Bicho en cuestión <3
ResponderEliminarMercedes
ResponderEliminarSabes que la misma sensación (corregida y aumentada), es la que disfruto yo cuando tengo la oportunidad de acercarme a esa forma tan tuya de pintar los mapas que van de lo divino a lo humano...
Gracias, gracias y gracias.
Un abrazo palomitero (que aun nos quedan muchas bolsas que meter en el microondas ;-) )....
Anónimo
Besado y sonriente quedo ;-)
Gracias por tu paso por mi blog, espero que lo disfrutes como yo voy a hacer, según veo, con el tuyo.
ResponderEliminarUn abrazo.
Me ha encantado este texto, me ha conmovido...
ResponderEliminarsaludos!