lunes, 19 de julio de 2010

Oasis



Se arqueaba la luna sobre su espalda saturada de grises y azules, confundida con la brisa de tiempos cambiantes.

Después de años arrastrando deseos y murmullos sobre la aridez del un desierto imaginado, comprendió que no tenía sentido llegar al próximo horizonte, que no había fronteras entre los sueños y la realidad y que el tiempo solo era una excusa perfecta para sedimentar los recuerdos de sus propias fantasías...

Hoy, en el refugio de su respiración púrpura, solo importaba el rumor de los segundos deslizándose profundamente serenos entre las hojas del enorme cerezo que saturaba de rojo la ventana.... que lejos quedaban las batallas que se librarían mañana, que pequeñas parecían comparadas con el aterciopelado calor de su aliento, que ridículos se mostraban los grilletes del mundo en mis muñecas...

Aquella noche las espadas fueron viento, las lágrimas tierra fértil, las decepciones vividas un espejo para el corazón y la vida, un inmeso regalo del que por fin me sentía digno merecedor.

"A veces lo que estamos buscando se manifiesta cuando dejamos de hacer todo lo demás..."



2 comentarios:

  1. Ojalá todo se difumine tal y como tú lo cuentas, mientras los cerezos se asoman a la ventana de un tierno y silencioso amanecer para contemplar como descansan los cuerpos que dibujaron una sola sombra.

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  2. Tus palabras huelen a un triunfo que llega cuando el guerrero se sentó, cansado de la batalla interminable, para darse cuenta de que el fin estaba frente a él; sólo había que mirarlo en perspectiva.

    Siempre hay caidas, siempre hay derrotas, pero siempre dejas la esperanza como algo que, inesperado y como trofeo de las ganas, te llena para seguir adelante.

    un besito

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Ningúna opinión será "censurada" salvo que atente contra los principios mínimos del respeto a los demás y convivencia/coexistencia pacífica.

Agradecimiento a ....