"El dolor es inevitable pero el sufrimiento es una opción"
Esta frase del budismo que bien podría dormir eternamente sepultada en el polvo perenne de la estantería de lo imposible, es hoy el objeto de mi reflexión, una de esas que va madurando a lo largo del día, como si de una pequeña historia contada en voz baja y a ratos se tratase.
Para no estropear la belleza que encierran las infinitas derivadas de esa sentencia tan solo diré que hoy, al cambiar el foco de mis pensamientos encontré pétalos en lugar de miedos ahí al borde del camino, donde las cosas se mueven para recordar al inconsciente que seguimos adelante.
Todo lo que nos llena requiere alguna forma de entrenamiento, requiere aprendizaje, requiere esfuerzo... pero nada de eso existiría sin la paciencia, esa que nos mira con aire reposado mientra corremos arriba y abajo sin aliento persiguiendo fogonazos poco relevantes.
No creo que nadie que haya conseguido convertir esa frase en una realidad con solo desearlo al estar chapoteando en un mar de dolor, o poniendose un día muy serio rodeado de incienso y penumbras, tampoco creo que haya demasiada gente que haya intentado ponerla en práctica (puede que por desconocimiento o por simple desidia...ambos casos 100% entendibles). Sin embargo, hoy, en mi caso, después de mucho tiempo y esfuerzo, comprendo (en el más amplio sentido de la palabra) y se que la práctica da sus frutos....hoy he podido ver los pétalos en ese camino que todos compartimos.
Un abrazo de aprendiz

Qué buena frase...
ResponderEliminarTú lo has dicho. Se puede cambiar el foco y el paisaje se transforma. Merece la pena intentarlo.
Te espero en las nubes sin goma de borrar.
Ave, echo de menos algo... ¿Dónde te dejaste la música que de forma tan magistral añade un pentagrama de sentidos a tus escritos?
ResponderEliminarPaseo por las nubes y por el alambre
ResponderEliminarAsí lo veo yo, hoy se que intentarlo (una y otra vez), al final hace que merezca la pena... no solo por lo que uno obtiene de forma más o menos inmediata, sino por otras muchas consecuencias que de 'cambiar el foco' se derivan.
...sobre la banda sonora de esta entrada la verdad es que la que mejor le iba era el 'silencio', pero a falta de pan.. buenos son los 'sonidos del silencio' :)
Gracias mil (o dos mil) por entregar una porción de tu tiempo aquí.
Muy buena la música. No le resta un ápice de magia al texto.
ResponderEliminarGracias.
Sin dudas ese aprendizaje es parte esencial de nuestro paso por la vida.
ResponderEliminarDifícil, pero imprescindible.
Me quedo meditando.
Saludos.
El silencio... escuchar el silencio, siempre me hace subir a las nubes, con nuestra amiga que anda por allí.
ResponderEliminarY esa sentencia que nos ofreces, que desconocía y que tú, tan bien has reflexionado, está llena de sabiduría.
Es difícil llevarla a la práctica, pero, como muy bien dices, no imposible.
Ya te contaré.
Un besín y un abrazo, amigo.
Ya me parecía a mí....:)
ResponderEliminarBueno, no conocía la frase pero creo que se refiere al desapego.Es de lo más difícil pero yo también he podido sentirlo en algunas ocasiones (aunque por tiempo limitado,lo difícil es no perder de vista esta actitud) y en esos momentos me ha invadido una sensación de armonía indescriptible.El desapego es una liberación enorme.
Me alegro de que los pétalos suavicen tu camino y de que tú sepas verlos, valorarlos y disfrutarlos.
Un beso y...que no me des más las grácias, que no hay de qué! jajaja de lo contrario te arriesgas, como buena catalana que soy, a que te pase la factura (por lo que sea que creas que tienes que agradecer)...ya sabes..."la pela és la pela" :D :D
Un abrazo.
Enhorabuena...Suerte en el camino! :)
ResponderEliminarKuss
Vaya! he ido a contestarte el comentario que dejaste en mi blog y no he visto "las grácias" a las que me refería anteriormente,por ninguna parte jiji.No sé de donde lo habré sacado, tal vez del comentario que borraste y que leí desde el hotmail...En fin...metedura de pata :D :D
ResponderEliminarBesos
Tengo un sentimiento paralelo al tuyo, fruto de todo eso que dices, que llamas de determinada manera. Y la respuesta para mí no es la esperanza. La respuesta para mí es la armonía, en el hoy, en el ahora.
ResponderEliminarUn abrazo, querido.
Mira, una frase muy parecida usé yo en un post hace un mes o así...
ResponderEliminarhttp://algo-pasa-con-mary.blogspot.com/2011/01/luz.html
Aprender es uno de los regalos más preciados que nos da la vida, eso lo tengo claro. A veces se hace agradable, a veces desagradable, pero al final, siempre satisfactorio.
Yo lo puse en práctica... y funcionó. sólo hay qeu tener el convencimeinto de que hay cosas que sí dependen de nosotros mismos. Y dejar de pensar que es la vida, que nos trae malas experiencias...
El sufrimiento SIEMPRE es opcional. Lo que pasa que cuando nos duele algo, necesitamos meternos en el agujero y flagelar nuestro dolor mismos, para ser así conscientes de nuestra propia vulnerabilidad... y para poder salir fortalecidos.
un beso con café
No la había oído ni leído nunca, pero me parece una frase acertadísima.
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