...Despertar, analizar las cosas y afrontar la realidad tal cual es, suele abrir más puertas de las que cierra....
domingo, 17 de abril de 2011
Solo la responsabilidad queda....
Quedan las huellas, quedan las consecuencias, quedan las lagrimas sepultadas, quedan las sombras y queda el polvo del camino, quedan los sueños rotos y las semillas muertas.... todo eso queda por siempre enquistado en el trasfondo del recuerdo...
Pero ya no hay espacio para la culpa ni para las disculpas, no quedan caminos de vuelta, no quedan sollozos, ni remordimientos.
Solo la responsabilidad queda por siempre, y unida a ella, la necesidad constante de trazar nuevas rutas sobre esta extraña orilla en el que nunca imaginé que llegaría a recalar.
Un abrazo eterno, como la propia existencia sobre la que se dibujan los trazos pasajeros de lo que somos.
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Querido Ave.
ResponderEliminarTu relato me deja un sabor amargo, triste... de melancolía.
Ya sabes que se hace camino al andar, como dice el poeta, y siempre, siempre, tu pensamiento positivo hará que el camino se adapte a tus pensamientos. Por lo tanto mirada el frente, pasos firmes y llevarás el timón de tu vida.
Dicen que somos lo que comemos, y yo pienso que somos lo que nos pensamos podemos ser.
Besinos, amigo.
Mi querido Ave:
ResponderEliminarTus palabras sólo las quiero entender si escucho la música que las acompaña, porque la Esperanza tiene un sitio en el corazón de quien ama y el amor es libre.
Hope has a place in a lover's heart.
Hope is home, and the heart is free.
Un beso.
Yo creo que el recuerdo, la esperanza y las culpas sobreviven, mientras querramos que lo hagan. La responsabilidad, en cambio, me parece que vive sólo mientras se ejecuta.
ResponderEliminarUn abrazo.
...y queda la esperanza perfilándose sobre la arena de alguna extraña orilla y la brisa de libertad que acariciándonos el rostro nos envolverá en la más grande plenitud de la nada para que podamos emprender un camino nuevo.
ResponderEliminarY aprenderemos a andar desnudos y libres de equipaje.
Un beso
AVE MUNDI, yo a estas alturas no sé calibrar hasta qué punto la responsabilidad nos hace bien o mal.. a veces pesa demasiado como para sentirnos sin ataduras, y otras necesitamso estas ataduras para saber que no podemos hacer más... sea como sea... sugerente post como siempre. Gracias por regalarlo.
ResponderEliminarbesos
Triste,... pero con cierto aire de esperanza. Me gusta!
ResponderEliminarBesos.
La responsabilidad ya es mucho ave, con ella actuamos y decidimos, a veces sin obtener el resultado que deseamos, pero ahí estamos y somos.
ResponderEliminarEse brazo alzado y la mano abierta es un gesto muy positivo, además de bonito.
Saludos.
Estás muy callado...¿todo bien?
ResponderEliminarUn abrazo