Cuesta imaginarlo
Cuesta verlo
Cuesta sentirlo
Sin embargo el universo en su infinita e inevitable paciencia, espera a que le miremos a los ojos, a que descubramos el sendero
que desanda caminos envenenados.
La verdad es como la tenue luz de la brasa que agónica, muere silenciosa en la oscuridad profunda del ofuscamiento diario, a pesar de que aun esconde todo su potencial para volver a prender la llama, aunque para ello precise de unos segundos de nuestra atención.
La verdad es como el genio de la lámpara, atento, escondido, sereno, esquivo y real, capaz de todo ya que él en si mismo es principio y fin...
Es necesario sembrar luz para que mañana la cosecha de vida sea plena...
Sembrar luz esquivando tormentas, burlando oscuridades, profanando el lúgubre templo de la muerte que sepulta millones de vidas en el día a día...
Es necesrio creer que tenemos el don de convertir lo potencial en manifiesto con solo un pensamiento...
Y siguiendo ese deseo lLegará momento el que el bálsamo sanador de la conciliación interior nos descubrirá que somos luz y somos semilla, que somos proyecto y somos esencia, y que nuestra única debilidad es la falta de fe en la poderosa potencialidad que todos y cada uno de nuestros actos encierra.
Hoy es el día y el cambio aunque increible se llevará a cabo si somos capaces de CREER que es posible.