
Los calores del verano nos quedan un poco lejos, lo se, pero hoy (quizá como contrapunto al frio) me apetecía recuperar esta historia....
...Hacía mucho tiempo que lo sabía, y después de atravesar las fases de ira, frustración, autocompasión y desencanto, empecé a comprender que en el fondo, no había nada malo en ello.
Todo aquello sucedió hace varios años, y ahora tumbado junto a la piscina, dejándome "freír" por el sol de Agosto, casi podía sentir la felicidad mezclada con la brisa acariciando mi piel.
- Me voy a casa de mi madre. - Dijo ella.
Sonreí como el que descubre un farol en una intensa partida de poker, y sin levantarme ni abrir los ojos, la despedí con un vago gesto de la mano. Sabía perfectamente donde iba. Alguien la esperaba en algún rincón de la ciudad para entregarle toda la pasión que necesitaba y que desde luego no estaba a mi alcance proporcionarle....
Respiré tranquilo, me sentía realmente feliz por ella. La quería con locura, y aquella sensación de profunda calma, me hizo comprender que el verdadero amor solo quiere descubrir la felicidad de la persona amada.
Sonaba "I feel you" en mi Ipod y dibujé una tenue sonrisa casi involuntaria mientras las chicharras me recordaban que aun quedaba mucho verano por delante...
Ave mundi luminar
Agosto 2008
Ave mundi luminar
Agosto 2008
Ufffff.
ResponderEliminarEres muy comprensivo, tal vez veas la situación desde la distancia.
Creo que tu corazón galopaba, muerto de miedo por la pérdida que te acechaba.
Creo que tus puños tocaban la arena apretujando el contenido, y derramando parte entre los dedos, para mas tarde golpear acompasadamente tu lecho preguntando un ¿por qué?
Creo que dos lágrimas, con las imágenes de una historia, se agolparon, desdibujando la imagen que partía.
¡Ah! La vida es así. Te quedaría gran parte del verano, pero para ti, tal vez en ese momento hizo la aparición el otoño...
Saludos.
En efecto, todas esas imágenes que has visualizado perfectamente, tuvieron lugar, pero varios años antes del momento en el que está situado este relato.
ResponderEliminarEste verano, ya había pasado el odio, el rencor y el miedo, tan solo quedaba el cariño, la compresión, y la certeza de que él debía vivir su vida, había sido un largo "via crucis", un doloroso calvario de lecciones sobre los demás y sobre el mismo, pero finalmente, todo había pasado...
El tiempo va cerrando heridas y deja paso a las palabras que el dolor no permitía pronunciar. Dicen que el tiempo lo cura todo pero lo que no hace el tiempo es transformar lo injusto en justo. Aunque herido se necesita un corazón bondadoso para poder sonreír por la felicidad que habíamos deseado poseer para compartir y que no es nuestra. Las cosas pasan y no sabemos por qué… las respuestas tampoco las trae el tiempo. Son así y ya está :-(
ResponderEliminarFlipo,
ResponderEliminarTu reflexión es exactamente lo que pretende transmitir este texto... "las respuestas no las trae el tiempo. Son así y ya está".
Lo único que yo cambiaría es ese ":-(" por un rotundo ":-)", porque estoy absolutamente convencido de que si conseguimos hacer nuestra esa gran verdad con la que cierras tu comentario,(cosa que mi personaje si consiguió hacer, quizá porque es un personaje de ficción),lo que queda, es la sensación reconfortante, de que lo único importante es haber vivido, al tiempo que la esperanza de que podemos seguir viviendo en el más amplio sentido de la palabra, se adueña de los pensamientos.
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
ResponderEliminarCreo que uno necesita cargarse de humildad para poder aprender de verdad esa lección. Las pérdidas duelen y nos distorsiona el aprendizaje convirtiéndolo malogradamente y a veces sin ser conscientes en rabia, por que cuando pasan esas cosas que son así y ya está, esperábamos que fueran de otra forma y no así. Se que es una lucha absurda por que cuando pasan ya es pasado y “ni Dios puede cambiar el pasado” (ahora no recuerdo quien dijo esta frase). Venga! Voy a intentarlo! Las cosas son así y ya está :-)
ResponderEliminarCreo que la lucha es parte del aprendizaje, así como lo son la rabia, y el no tener ganas "mág que de morimmme"...
ResponderEliminarDe todas formas ese ":-)" está mucho mejor !!, además donde va a parar... te favorece mucho más que el ":-("
;-)
Gracias por tus comentarios, este post sin duda se ha enriquezido con ellos.
Que emotivo relato.
ResponderEliminarEso es el verdadero amor, desear la felicidad de la persona amada a cambio de la propia, un amor sin posesión. Esa es la diferencia entre quere y amar.
Un saludo.
Te seguire leyendo. Me encanta.
¿Esta el verdadero amor en la renuncia al ser querido?, ¿se puede ser feliz viendo feliz a la otra persona aunque no sea contigo?, me parece que lo que tu transmites en este relato no es lo que los seres humanos generalmente admitimos, pero todo seria mas fácil si todos sintiésemos en ese sentido.
ResponderEliminarUn texto pacífico, yo me estaba esperando en el final una frase tipo: "y le retorció a palabras el pescuezo cuando llegó el invierno", jajaja
ResponderEliminarBueno, supongo que hay dejarse llevar, las cosas son "así" y como se ha dicho antes, "ni Dios desea cambiar el pasado"
Estela,
ResponderEliminarGracias por pasarte por aquí. Así lo veo yo también, "esa es la diferencia entre querer y amar"... es cuestión de la forma en la que nos posicionamos ante una relación... El gran problema es poder controlarlo.
Browner,
Totalmente de acuerdo, lamentablemente lo que transmito en este relato NO es el reflejo de nuestra forma habitual de commportarnos frente a una relación, y quizá ahí está el problema. Normalmente transformamos (yo el primero) las relaciones afectivas en un conjunto de maniobras de posesión (en el mejor sentido de la palabra). Tal y como yo lo veo, el problema de nuestros comportamientos semi-posesivos, es que la elección de convivencia en una pareja es fundamentalmente un acto de "libertad", y como todo en la vida, hay grados de libertad para todo. Quizá si todos nos preocupásemos por entregarnos, en lugar de estar pendiente de lo que sacamos a cambio, nos iría mejor... pero bueno.. la realidad es como es, y los reyes magos son los padres, y los teletubbies no existen, de todas formas para eso uso el "blog" para inventar mundos que no existen, o que solo existen en parte.
Juan Manuel,
jejeje, si el "prota" de la historia hubiera sido yo, posiblemente ante la frase que dice ella de "me voy a casa de mi madre", yo hubiera respondido, "vale y no vuelvas peasso zorrón" jejeje...
Respecto al tema de cambiar el pasado, a mi últimamente me ha dado por pensar que el pasado se cambia desde el futuro. (Diosss tengo que dejar de leer sobre física cuántica) :) :)
Saludos a todos/as
Ay, qué tarde llego. Estos malditos tacones, jjajjajaja (broma). Es que trabajo mañana y tarde y, además, hoy tenía encuentro con la peluquera a la hora de comer; que no tenía otra hora. Bueno, que me ha parecido una historia preciosa. Me gusta ese tipo de la historia porque sabe lo que es querer a alguien y desear su felicidad. La arena que estrujas entre las manos se escapa entre los dedos. Prueba a dejar la mano abierta y si la arena sigue ahí, sonríe. (Lo leí en aguna parte).
ResponderEliminarbesos compis.
Hice un comentario que por lo visto no se grabó.
ResponderEliminarHistoria cálida, que nos alegra este frío mes de Noviembre. Por aquí tenemos 2º por las noches.
Ahora recuerdo que dije algo así como: Que me recordaba cuando tomo el sol junto a la piscina de mi casa, que espero pronto abandonar, para seguir mi camino en solitario, por los caminos de esta nueva vida que me ha tocado en suerte.
Estupendo relato, narrado con solvencia, con elegancia y con ese toque de naturalidad que lo hace grandioso, felicidades.
ResponderEliminarAh, en tu anterior post, también tiene un toque intenso que atrapa, sólo pude votar.
un fuerte abrazo!