
Quizá los grandes cambios que van de dentro a fuera no sean cosa de un día...aunque sería motivo de una profunda reflexión saber si es así o no en realidad.
Es posible que las hazañas que nuestra voluntad consigue en su eterna lucha contra nuestra "animalidad", sean cosa de la constancia que como el viento en el desierto va limando las aristas hasta dejarlas convertidas en polvo fino de siluetas suaves.
En cualquier caso hoy tengo una gran meta, hoy deseo un cambio, en parte porque creo firmemente que la "fe", es decir, la capacidad que todos tenemos para saber de la existencia de algo, antes de que nuestros sentidos lo alcancen a procesar, me hará transformar esos detalles de mi personalidad que han viajado conmigo como un pesado lastre.
Hoy, como ayer, como mañana, empieza un gran día, una nueva oportunidad de creación... mejor no desperdiciarla.
Manos a la obra.
Ave mundi luminar
En la frontera del otoño al invierno
2008
Ave mundi luminar
En la frontera del otoño al invierno
2008
Sí. Manos a la obra. No podemos desperdiciar ni un momento. Es necesario reflexionar ante algunas actitudes que martillean a menudo en nuestros pensamientos, y que no son otros que las carencias afectivas de los seres humanos.
ResponderEliminarSí... un buen día para comenzar.
Saludos.
En efecto, carencias afectivas a las que otorgamos un excesivo protagonismo, quizá porque somos dependientes en demasía de ellas.
ResponderEliminarSaludos y buen día Célia.
Cierto! Brindo por tu deseo de cambio, por el mio y por el despertar... Dejar pasar el tiempo esperando que los cambios se produzcan solos es alargar el paso incómodo arrastrando lastres...
ResponderEliminar- Por el cambio! Que nos permita caminar más ligeros y con usa sonrisa en los labios :-)
¡Ay! No había leído este escrito. Quería deciros que últimamente me siento algo pequeña cuando os leo. Sois un ramillete de flores con aroma propio. Vuestras palabras son sabias y me parece un lujo leeros.
ResponderEliminarMuchas gracias.
Oye, Ave, que lo de la coma que te dije en el otro escrito no iba con ninguna mala intención; como a mí me gusta tanto aprender y compartir lo que aprendo, por eso te lo dije. Tus escritos me parecen de lujo. Sin duda.
Mercedes,
ResponderEliminarMil gracias por tu comentario, y ... ¿Un poco pequeña tu?.. ja !... yo no me engancho a un blog así como así, y como sabes soy un seguidor fiel, fiel.
Respecto a lo de la coma, mil gracias también, todo apunte o acalaración, o sugerencia de rectificación es siempre MUY BIEN bienvenido, el día que deje de necesitar aprender, será porque estaré muerto, con independencia de que mi corazón siga latiendo o no.
Un fuerte abrazo.
Mientras más te leo mas me sorprendes. Quizás seamos almas gemelas que sufren en silencio. Silencio que intentamos paliar escribiendo...
ResponderEliminarLa vida a veces nos da una segunda oportunidad y como tu bien dices no la hemos de desaprovechar.
No desperdiciemos ni un segundo de esa nueva vida. La anterior duró quizás demasiado tiempo y seguramente no pudimos disfrutarla como hubieramos querido.
Un saludo
Paco
Paco,
ResponderEliminarSin duda tenemos en común más de un decorado de los que presidían "la antigua vida".
Y si, muy posiblemente escribir sea uno de los mejores antídotos para las profundas soledades que en ocasiones nos sobrepasan, quizá como consecuencia de aquellas vidas pasadas que como tu dices, "posiblemente duraron demasiado".
Brindo por esa intención.. "No desperdiciemos ni un segundo de la nueva vida", porque quizá nosotros sabemos mejor que otra mucha gente, el precio que hay que pagar por las "metamorfosis vitales".
Saludos y mil gracias por tus comentarios.